GIBRÁN ARAIGE
La afición cementera festejó el buen momento de su equipo y la posibilidad de verse las caras en la Final contra América, ya que la gente hizo una excelente entrada en el Estadio Azul, a pesar de que el duelo contra Santos estaba casi resuelto.
Máscaras de Cruz Azul, caras pintadas con el escudo de La Máquina, con lo colores del equipo, una infinidad de playeras celestes, todos los aficionados mostraban de una forma u otra su pasión por el conjunto cementero, sintiéndose orgullos de ser cruzazulinos.
La fiesta comenzó desde las 16:00 horas, donde poco a poco empezó a llegar el público de La Máquina. La porra también armonizó el previo de la Semifinal de Vuelta, con tambores, trompetas y cánticos, en lo que denotaban la confianza de sentirse a un paso del ansiado título.
El momento más emotivo fue con la llegada del camión de Cruz Azul al Estadio, donde la afición se entregó totalmente al equipo, alentándolos al máximo.
Por su parte, la afición de Santos fue pobre en el Azul, ya que fueron contados los que se hicieron presentes en el inmueble, tal vez ante la duda de una posible remontada.
Así, La Máquina marcha con todos su aficionados a bordo, ya que ni la amenaza de lluvia antes del juego los hizo alejarse de su equipo y de su sueño de volver a ser Campeones.
