Cruz Azul y América, realidades opuestas
IVÁN CAÑADA
América y Cruz Azul viven realidades diferentes en las Finales del futbol mexicano. Mientras las Águilas se han caracterizado por ganar casi en todas las ocasiones en las que han llegado a estas instancias, La Máquina suele sufrir, sobre todo en los últimos años.
La muestra está en que América ha ganado nueve de las 12 Finales que ha disputado hasta el momento. La última victoria, sin embargo, fue en el Clausura 2005, cuando venció a Tecos.
En contraste, el conjunto celeste ha ganado apenas seis de las 14 Finales jugadas. De hecho, la última experiencia en esta instancia para los cementeros terminó siendo una pesadilla, pues pese a jugar en su casa, el cuadro celeste sufrió una dolorosa derrota al caer frente a Monterrey, sumando otro fracaso en esta instancias.
Los títulos restantes para ambos equipos, cabe aclarar, los consiguieron en certámenes en los que aún no había Liguilla.
En este sentido, cuando se habla de Finales, títulos e incluso de épocas, tanto Cruz Azul como América vivieron la suya y la disfrutaron al máximo. La Máquina dominó en la década de los setenta, y es que de la mano de hombres como Miguel Marín y el Centavo Muciño, ganó cuatro campeonatos, uno de ellos al América, y comenzó a labrar el quinto de ellos, que se consumó a mediados de 1980. El conjunto celeste creó una dinastía y pocos equipos pudieron pelear contra ello.
Sin embargo, como toda buena racha, ésta tiene un final para el surgimiento de una nueva. Fue ahí cuando apareció el América para dominar en la década del ochenta y conquistar el balompié nacional.
La prueba está en que el cuadro azulcrema celebró cinco campeonatos de Liga en la década de los ochenta, y de paso tomó venganza del Azul en una Final. Ahora, después de unos años de no llegar a estas instancias y por primera vez en torneos cortos, América y Cruz Azul llegan a la Gran Final y comparten la ilusión de llevarse el título.
Unos buscan terminar con la sequía de 15 años, mientras que los otros, romper la racha de ocho años sin festejos.
Por todo ello, la Final pinta más que interesante, y el domingo, en el Estadio Azteca, quedará definido no sólo un nuevo campeón, sino otro capítulo de esta histórica rivalidad.