JONATAN PEÑA
Salir de cambio es una situación que no le gusta a ningún jugador y Rubens Sambueza lució serio y con ciertos aires de molestia cuando fue relevado en la segunda mitad del partido de Ida ante Monterrey en el Estadio Tecnológico. El mediocampista había sido amonestado, pero quería seguir en el campo.
"Miguel (Herrera) trata de cuidarme, de que por otra falta me puedan sacar la segunda amarilla, pero era un partido para seguir jugando, me quedé con muchas ganas y ahora esas ganas hay que guardarlas el sábado", indicó Rubens.
A pesar del empate a dos goles, Sambueza resaltó la entrega del equipo y quieren completar la obra del pase a la Final en el Estadio Azteca para dar una satisfacción a su afición que está ansiosa de éxitos.
"El equipo se rifó como se dice. Hicimos 90 minutos buenos al margen de que nos convirtieron dos goles, ellos tuvieron pocas llegadas y fueron contundentes, habrá que trabajar bien estos días que restan para conseguir la clasificación en casa", precisó.
Los excesos de confianza no existen y el volante argentino sabe que Monterrey es un rival de cuidado, al que no le pueden permitir concesiones. Estar más finos en la contundencia les puede dejar mejores dividendos a los de Coapa.
"No fuimos tan contundentes como hubiésemos querido, pero lo importante es que el equipo crea situaciones de gol y trataremos de salir a buscar el partido el sábado, todavía faltan 90 minutos, son un gran rival y hay que estar muy concentrados, no hay que relajarse ni pensar que ya estamos en la Final", expresó.
