El fondo del meollo

Gerardo Velázquez de León

Una de las peores versiones en los últimos tiempos de Italia evidenció a un medroso Chepo de la Torre, que para que su proceso tenga credibilidad, pero sobre todo continuidad, el tiempo se le acorta. De no ganar a Brasil, el cambio debe ser el común denominador que estarán pensando muchos de los directivos, pero sobre todo los patrocinadores, estas empresas que le dan a ganar a la Femexfut más de 250 millones de dólares cuatrienales.

Los más de 193 millones de habitantes que tiene Brasil tienen al futbol como su gran pasión. Hoy regresa un campeonato de FIFA a este bello país que pese a tener 5 campeonatos mundiales en sus vitrinas tienen un gran trauma que quieren superar el próximo verano: Siguen sin olvidar los goles de los uruguayos Juan Alberto Schiaffino y Alcides Ghiggia en 1950, que los despojó de un título mundial que sin ganarlo ya lo presumían.

No se puede imaginar a un deportista profesional de elite que alegue que por presiones no rinde al máximo. Si así fuera, cuantos futbolistas se cansarían de fracasar porque en este deporte como en la mayoría, el éxito está más en el control mental y capacidad de entender los tiempos que se viven que en el nivel técnico.

El destino de Giovani dos Santos está en juego en estos días. La escasa economía de un equipo como el Mallorca, ya instalado en la Segunda División, hace que el mexicano emigre y su destino sea el mismo futbol de España o bien la MLS, si la Liga de Estados Unidos, que quiere a como de lugar al seleccionado nacional en el equipo más representativo: Los Ángeles Galaxy

Un partido para el olvido el de anoche en Panamá. La Seleccion Mexicana no mejora y aun cuando está en zona de clasificación para Brasil 2014, muchos deben estar preocupados. Sólo empezó el Hexagonal y el equipo dejó de funcionar.

La embajada de México quiso hacer una recepción a la selección nacional en la Ciudad de Panamá pero no se encontró el espacio para que acudieran los futbolistas, alegando que la concentración es máxima y que no están aquí para prestarse para eventos sociales.

Si algo caracterizó a la Selección de José Manuel de la Torre en la primera etapa de clasificación a la Copa del Mundo fue saber jugar los partidos de visitante. Ganar en San Salvador y en San José, tal vez sin brillar, pero con una actitud sobresaliente en la entrega y disposición, marcó lo que sería el rumbo al Hexagonal. Nadie, ni el más pesimista, malinchista, critico amargado ni apostador profesional, hubiera pensando que la Selección Mexicana llegaría al cuarto partido eliminatorio con tres empates y anotando únicamente dos goles

La Selección Mexicana de Futbol vive momentos decisivos de cara a la época más difícil de la gestión José Manuel de la Torre. Por un lado, una semana de eliminatoria donde la obligación es ganar al menos siete de nueve puntos, y por otro, participar en la Copa Confederaciones, dónde se pondrá a prueba a este equipo con equipos de máximo nivel.

Mañana inicia la etapa más dura, complicada, pero sobre todo llena de nerviosismo para la Selección Mexicana. No ha existido momento más estresante para José Manuel de la Torre durante su etapa como entrenador nacional en el entendido que se juegan su clasificación a la Copa del Mundo, así de simple y sencillo. México aún no gana en la eliminatoria pese al paupérrimo nivel de los demás seleccionados, el problema está en el interior, no en el exterior y eso lo entiende Chepo de la Torre

Este título debe ser aprovechado para el reposicionamiento del América en el futbol mexicano. La forma en la que ganó su undécima estrella es la que marca a los equipos en su historia deportiva. Toda la ineficacia ofensiva que vivieron por la mala versión del ‘catenaccio’ a la Guillermo Vázquez, se convirtió en gloria deportiva en cuestión de segundos

Más allá de las decisiones timoratas del árbitro Jorge Antonio Pérez Durán, guardando tarjetas amarillas y rojas en momentos impropios para hacerlo, el partido de Ida dejó muchas dudas para la Vuelta de mañana.

Ni la tormentosa, desorganizada y amafiada venta de boletos para el partido que se celebrará en el estadio Azul impedirá que ésta noche sea una Final muy especial para el futbol mexicano

Ya le tocaba a la capital del país ofrecer la Final del futbol mexicano y dejar a un lado el dominio evidente que ha tenido el futbol norteño en los últimos años. Cuando llega el América a una Final, algo que ya no es tan común, el interés es distinto a la presencia de cualquiera de los otros 17 equipo de Primera División. Es un interés de pasión y amor al equipo o de repudio absoluto, pero no pasa desapercibido, como le ocurre a muchos, pero muchos equipos que son únicamente de interés local o regional

La antesala a lo que debe ser un lugar recurrente para América y Cruz Azul está en juego este fin de semana. Tal vez con mayor comodidad y serenidad observaremos el partido en el Azul, porque, sin duda, en el Azteca se vivirá a otra dimensión e intensidad. Santos ya está eliminado, sólo será un trámite su visita a la capital, así que de dos Finales en
disputa en este primer semestre, el equipo de Guillermo Vázquez apareció y, por qué no, pueden ser los primeros en conseguir el doblete desde que se reinició la Copa.

El futbol mexicano es de costumbres. Necesitamos esperar a la Liguilla para ver buenos partidos, para vivir la intensidad de lo que debe representar siempre ser un profesional en el deporte y encontrar equipos con hambre de triunfo. El miércoles pudimos observar sobre la cancha del Estadio Tecnológico del Monterrey un partido memorable, con dos equipos con propuestas futbolísticas definidas, con buen toque de balón y con varias llegadas a la portería contraria. Algo que rara vez apreciamos en las 17 jornadas del torneo regular