Mañana inicia la etapa más dura, complicada, pero sobre todo llena de nerviosismo para la Selección Mexicana. No ha existido momento más estresante para José Manuel de la Torre durante su etapa como entrenador nacional en el entendido que se juegan su clasificación a la Copa del Mundo, así de simple y sencillo. México aún no gana en la eliminatoria pese al paupérrimo nivel de los demás seleccionados, el problema está en el interior, no en el exterior y eso lo entiende Chepo de la Torre
Este título debe ser aprovechado para el reposicionamiento del América en el futbol mexicano. La forma en la que ganó su undécima estrella es la que marca a los equipos en su historia deportiva. Toda la ineficacia ofensiva que vivieron por la mala versión del ‘catenaccio’ a la Guillermo Vázquez, se convirtió en gloria deportiva en cuestión de segundos
Más allá de las decisiones timoratas del árbitro Jorge Antonio Pérez Durán, guardando tarjetas amarillas y rojas en momentos impropios para hacerlo, el partido de Ida dejó muchas dudas para la Vuelta de mañana.
Ni la tormentosa, desorganizada y amafiada venta de boletos para el partido que se celebrará en el estadio Azul impedirá que ésta noche sea una Final muy especial para el futbol mexicano
Ya le tocaba a la capital del país ofrecer la Final del futbol mexicano y dejar a un lado el dominio evidente que ha tenido el futbol norteño en los últimos años. Cuando llega el América a una Final, algo que ya no es tan común, el interés es distinto a la presencia de cualquiera de los otros 17 equipo de Primera División. Es un interés de pasión y amor al equipo o de repudio absoluto, pero no pasa desapercibido, como le ocurre a muchos, pero muchos equipos que son únicamente de interés local o regional
La antesala a lo que debe ser un lugar recurrente para América y Cruz Azul está en juego este fin de semana. Tal vez con mayor comodidad y serenidad observaremos el partido en el Azul, porque, sin duda, en el Azteca se vivirá a otra dimensión e intensidad. Santos ya está eliminado, sólo será un trámite su visita a la capital, así que de dos Finales en
disputa en este primer semestre, el equipo de Guillermo Vázquez apareció y, por qué no, pueden ser los primeros en conseguir el doblete desde que se reinició la Copa.
El futbol mexicano es de costumbres. Necesitamos esperar a la Liguilla para ver buenos partidos, para vivir la intensidad de lo que debe representar siempre ser un profesional en el deporte y encontrar equipos con hambre de triunfo. El miércoles pudimos observar sobre la cancha del Estadio Tecnológico del Monterrey un partido memorable, con dos equipos con propuestas futbolísticas definidas, con buen toque de balón y con varias llegadas a la portería contraria. Algo que rara vez apreciamos en las 17 jornadas del torneo regular