“La moda es una forma de fealdad tan intolerable, que tenemos que alterarla cada seis meses”
Oscar Wilde
No hay forma de medir o calificar la estética en Fórmula Uno, pero la única constante que parece mantenernos a la espera de los nuevos autos de la próxima temporada, es deleitarnos con el que percibimos como el más bello, el que mejor refleje las tendencias en la máxima categoría.
No me gusta decirlo pero sí, el que esté más a la moda.
El gusto por la F1 es un asunto que nos entra por los ojos y va tomando formas diversas con el correr de las prácticas y las carreras, pero no podemos negar que el primer impacto visual es lo que nos captura o hace rechazar a nuestros favoritos en la etapa más tierna de nuestra afición.
Son muy diversos los comentarios acerca de los motivos que llevaron a Charlie Whiting a meter en el nuevo reglamento técnico la disminución de altura máxima en la nariz de los monoplazas, de 65 a 55 centímetros sobre el suelo.
La teoría indica que eso funcionará para que tengan menor tendencia a despegar en una situación de crisis como ha ocurrido en los años anteriores con Mark Webber y su Red Bull 2010, o bien a Vitaly Petrov en el Renault 2011. Se dice además que en caso de colisión contra otro auto sería menos peligroso.
Después de las presentaciones de equipos y las primeras pruebas nadie está emocionado con la belleza de los autos, sino que todo mundo queda conmovido con la fealdad de ciertas máquinas como Ferrari, o el mismo Red Bull que no encontraron un camino más estético para mitigar el escalón que se forma justo donde se ubican los pedales y los pies de los pilotos.
Esta misma moda que nos lleva y nos trae por los caminos del gusto o del rechazo ya nosha alterado otros elementos cruciales de la estética, por ceñirnos al tema, y la costumbre nos ha forzado a ser tolerantes, acostumbrar la vista.
Hay ya quienes se han puesto muy nerviosos y están colocando esto en el terreno de la potencial pérdida de nuevos aficionados en los mercados emergentes de la F1, que cada vez son más, y con ello un eventual desinterés de patrocinadores para los equipos.
Puesto de esa forma, esta es una tendencia de diseño que debería modificarse si es que en verdad puede afectar con fuerza el tema financiero. De modo que, si tú eres de los que esperan un buen golpe de restirador que le quite la nariz escalonada a los F1, en breve podrías ver ciertos avisos de cambio, para refinar la moda. Después de todo, ningún F1 llega a la primera carrera tal como se le vio en las prácticas.
Hablando de...
Es muy complicado sacar conclusiones tras la primera sesión de ensayos en Jerez y, es más, todo se remite a puras especulaciones. Pero hay que tratar de entender mejor la información que ha surgido del primer contacto.
Y claramente, tenemos dos figuras principales: el nuevo Lotus E20, el auto que dominó con buena velocidad y mejor consistencia, pero también la nueva generación de llantas Pirelli que siguen mostrando el desempeño que las caracterizó el año pasado.
La mayoría de los comentarios en el paddock de Jerez terminaron en elogiar el potencial que mostró el coche de Lotus para sus dos pilotos Raikkonen y Grosjean y fue este último quien puso el tiempo más rápido de la nueva generación de autos espantosos (2012); el más rápido de todos fue el Mercedes ‘de-los-bonitos’ (2011).
Casi nadie quiso admitir que Lotus plantó un despegue contra el resto, ya que el veto a los escapes sopladores supondría un grave problema para esta escudería y no fue así. Se cuestionó si la vuelta de Grosjean habría sido con el nuevo compuesto blando, cuando finalmente la dio con el nuevo compuesto medio que, en teoría debería ser más lento.
La verdad de Jerez fue que la nueva llanta media trabajó muchísimo, como corresponde a la que más kilometraje debe entregar en carrera y la mayoría de los equipos pudieron sacarle mejores tiempos que al nuevo compuesto suave, con diferencia de tres décimas de segundo entre una y otra.
Las cosas van a cambiar mucho y todos aguardan la ofensiva de Vettel, esperemos que Sauber limite los problemas de confiabilidad y, por lo pronto, antes de Barcelona, me quedo con un comentario acreditado a Mark Webber: “Si Grosjean pudo hacer esos tiempos, tendremos que vigilar a Kimi”.