opinion.blog.christian-martinoli.fuera-caprichos

RECORDLogoRECORD

Opinión

Christian Martinoli

Uno de los mejores cronistas deportivos en México, trabaja para TV Azteca y ha colaborado con RÉCORD desde 2010.

Fuera caprichos

2018-11-08 | Christian Martinoli
Comparte en:

El efecto Carlos Vela supondría un antecedente irrefutable en donde los jugadores, sobre todo de esta generación saliente, han hecho lo que quieren con las convocatorias de la Selección Nacional.

Muchos elementos en distintas etapas de su carrera se han negado a asistir a llamados del Tricolor, o peor aún, no han tenido el valor de hablarlo públicamente y han buscado disfrazar su ausencia coludidos por el manto de protección de sus clubes. En eso, Vela no tuvo rubor y lo dijo sin cansarse, ahí el tema fue el ruego desmedido y la poca rigurosidad interna tanto del plantel como de los cuerpos técnicos en turno y la misma dirigencia.

Para cualquier persona es válido decir no quiero ir, no me interesa o ya me cansé, están en todo su derecho. Lo que no es muy congruente es que utilicen a conveniencia dichos llamados o elijan qué partidos les gustan y qué otros no, o que condiciones titularidad y amigos a su alrededor dentro del vestidor. Es decir, cuestiones particulares por encima de las grupales.

Porque al final para la mayoría de todos aquellos que practican el futbol, representar a la selección de tu país es el máximo orgullo y logro que se puede tener. Los trofeos y la gloria van por otro carril; acá hablamos de sueño y tope laboral realizados, por lo menos así lo indican las reglas básicas de la cadena alimentaria balompédica. Pero el Tri, para muchos incomoda, más que enaltece y se excusan con tener problemas personales o porque la prensa y/o las redes sociales no son unánimes en el halago.

Nadie se ha dado cuenta que en el cuadro azteca ninguno de sus protagonistas es indispensable.

Por ello, los que quieran venir que venga y los que no, pues que hagan su voluntad con toda libertad, que esto no es forzoso. Lo que sí, es que alguien de los que decide arriba, un día de estos debería agarrarse los 'tamaños' y poner un hasta aquí a los caprichos de las 'estrellas'. Porque con ellas o sin ellas, la Selección ha manejado los mismos resultados.