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Opinión

Christian Martinoli

Uno de los mejores cronistas deportivos en México, trabaja para TV Azteca y ha colaborado con RÉCORD desde 2010.

Prueba y error

2018-09-13 | Christian Martinoli
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Al final fueron dos pruebas, dos experimentos que en términos numéricos salieron fallidos, pero que estructurales tienen algunas cosas a rescatar. Se sabía que a México y a Ferretti los resultados en los moleros eran lo de menos.

Uruguay, se quiera o no, es una potencia y no da regalados ni los amistosos, mientras que Estados Unidos llegó a Nashville bajo las mismas perspectivas de incertidumbre que vive la Selección Mexicana.

Caras nuevas, técnico interino y poco juego. La voluntad pasó por encima de la calidad y todo se decidió por un elemento mental que desde hace mucho tiempo ellos manejan mejor que los nuestros. Un central volvió loco a nuestro centro delantero que se iría con una roja merecida y para colmo antes a lo 'llanero' se burló de la estatura de una de las promesas mexicanas. Instante barrial, arrabalero, pero que funcionó para desestabilizar la mente de varios.

El resultado debió ser empate y terminó siendo derrota, pero el asunto simplista lo dejamos ahí. Porque si antes con los experimentados de los de 100 juegos vestidos de verde no se llegó a ningún lado, por qué vamos a pretender que en dos partidos estos muchachos, la mayoría de ellos, logren con tres días de entrenamiento la conexión deportiva que ilusione con bases sólidas al país futbolero.

Las cosas son calmadas, así como las toma Ferretti, que entre que quiere y no tomar la Selección, le deja una incertidumbre grande a los dirigentes que por el momento no saben ni dónde están parados.

En la cancha, hombres como Guzmán, Arteaga, Ángulo, Álvarez, Gallardo, González, Aguirre, Alvarado y Lainez deberán seguir siendo convocados pase lo que pase. Obvio, con estrictas regulaciones para que mejoren individualmente en pos del colectivo. Porque desde Europa todavía llegarán algunos pidiendo pista y exigiendo se respete su jerarquía, ganada más por la veteranía que por los dividendos.

En octubre, otra vez deberíamos ver muchas caras repetidas de esta primera serie de moleros en Estados Unidos y observar si se evoluciona un poco más en el juego en conjunto que hoy es nulo.

Si la pelota no le llega al nueve mexicano una sola vez en dos partidos, se tiene que trabajar bastante. Ya sea cuando Jiménez, Hernández, Pulido, Zaldívar, Lozano, Corona o hasta el chamaco de Monterrey Madrigal, si algún día se animan a llamarlo.

Estamos en una etapa de reestructuración muy fuerte que como no se hizo paulatina por las cofradías europeas anteriores, ahora se deberá esperar bastante para encontrarle forma a un equipo en plena formación y con mucho ímpetu, pero muy poca experiencia. Será prueba y error durante un rato, en lo que convencen a Ferretti o en lo que traigan a un DT que se quiera jugar el prestigio con una casa que parece puede tener material, pero que todavía no está ni en cimientos.