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Opinión

David Faitelson

David Faitelson es dueño de un estilo duro, pero frontal al momento de dar opiniones, que incluso le han traído choques con algunas figuras.

Cruz Azul y Chivas... pienso, luego existo

2018-03-13 | David Faitelson
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Once puntos en once fechas.

Pienso… Luego existo.

El planteamiento filosófico de Descartes no tendría por qué tener cabida cuando se trata de entender al futbol mexicano. Pero amanecimos con dos ‘renacidos’ el lunes. Uno se llama Cruz Azul y todos conocemos de sus largas y profundas ‘penas’. El otro responde al nombre de Chivas y también sabemos de qué padece. En medio de su desesperación y angustia, su ‘pueblo’ se pregunta: ¿Nos puede alcanzar para más? ¿Es posible soñar con la Liguilla? ¿Hasta dónde es real este ‘despertar’?

Cruz Azul apareció, finalmente, en el horizonte. Un 5-0 contundente significó, en la fecha 11, el primer triunfo como local del equipo de Pedro Caixinha. La Liguilla sigue asomándose muy lejana para un Cruz Azul que sólo tiene 11 puntos y que entre sus rivales de las últimas seis fechas del campeonato contará con Pumas, América y Tigres. Pero el aplastante triunfo del sábado pudo ser más relevante de lo que en realidad parece.

Cruz Azul agregó -quizá tardíamente- a sus herramientas de trabajo un aspecto mental que resulta trascendente en el juego. El llamado ‘coaching’ terminó afectando positivamente a los futbolistas y planteó un escenario totalmente insólito para el equipo: una jornada casi perfecta en el campo de juego, con efectividad, pocos errores, contundencia ante el marco contrario, concentración y sin nada extraño en la etapa final del juego que se había transformado en una marca casi integrada a Cruz Azul. 

No hubo nada. Una goleada donde los futbolistas que fueron contratados como refuerzos terminaron respondiendo en la cancha, donde los jugadores abandonaron el campo sin abucheos, donde el entrenador Caixinha pudo, finalmente, plasmar una idea de su juego y donde el poco o mucho público asistente al estadio salió sin reproches.

Aventurarse a afirmar que Cruz Azul ha encontrado el camino supondría ser demasiado arriesgado. Pero creo que ha encontrado la forma, ha descubierto el poder que la mente ejerce sobre la mayor parte de nuestras actividades en la vida, incluyendo el futbol. A un futbolista lo puedes tener bien físicamente. Puede ensayar con él (ellos) jugadas, recrear escenarios, situaciones, pero al final del día, lo que marcará diferencia está en la cabeza y en el temperamento de cada jugador.

La mente humana es una incógnita en muchos campos de la vida. El futbol es un examen de esfuerzo físico, de condiciones técnicas y también, por supuesto, una demostración plena de actitudes en momento de alta presión.

Hemos hurgado profundamente en la interminable crisis de Cruz Azul. Desde su directiva, su entrenador, sus futbolistas y su entorno siempre complejo. Ninguna conclusión ha sido contundente. Hemos divagado de un punto a otro, pero nadie puso demasiado énfasis en el aspecto mental. Caixinha lo hace y lo seguirá haciendo. Es parte de su filosofía y de su método de trabajo.

Cruz Azul no puede vivir lamentándose por lo que ha sido. Ni sus jugadores ni su entrenador ni tampoco su directiva pueden cargar con todos los años del fracaso. Deben respirar inspirados en el mañana, en que si se apegan a su historia -a una ‘receta’ tradicional de hacer las cosas-, si se respetan los tiempos, los procesos y si se toman decisiones con inteligencia, el club volverá pronto al sitio que le corresponde.

Chivas no jugó bien al futbol en Puebla, pero se llevó el resultado. A diferencia de Cruz Azul, está ‘vivo’ -o ‘medio muerto’, como lo ven algunos- en la Liga de Campeones de la Concacaf. Su futuro inmediato parece apegado a lo que sucederá mañana en su estadio ante el Seattle Sounders de la MLS. Está perdiendo la eliminatoria por un gol y no contará con Alan Pulido, quien está suspendido pro acumulación de tarjetas.

Además del triunfo, la novedad en Chivas se llama Francisco Gabriel de Anda, el nuevo director deportivo del club. Un hombre profesional, capaz y decente. Con ello, supuestamente, debe tener suficiente para triunfar, pero Chivas es un mundo complejo, donde los proyectos suelen caerse con la misma velocidad con los que ocurren los caprichos de su dueño. La tarea más difícil que tiene Gabriel es darle orden en la dirigencia. Contener los impulsos de varias ‘fuerzas’ que rodean al Guadalajara y comprender la vehemente necesidad que tiene Chivas de continuidad en sus procesos. 

Lo primero que tiene que entender Paco Gabriel en Chivas es que el activo más valioso y poderoso del club es la pasión y el amor de su pueblo. Lo segundo, es mantener, contra viento y marea, a Matías Almeyda como el entrenador.

Contar con Cruz Azul o con Chivas en la Liguilla sería totalmente inapropiado, pero la mediocridad o la irregularidad del futbol mexicano permite eso y mucho más.

Por lo pronto, Cruz Azul y Chivas aparecen como ‘renacidos’, dan señales de vida, algo que se les agradece, más allá del ‘vulgar’ torneo que nos han brindado…