opinion.david-faitelson.pacto-de-sangre

RECORDLogoRECORD

Opinión

David Faitelson

David Faitelson es dueño de un estilo duro, pero frontal al momento de dar opiniones, que incluso le han traído choques con algunas figuras.

‘Pacto de sangre’

2018-05-15 | David Faitelson
Comparte en:

+ Osorio no podía ofrecer una lista diferente porque era como ‘traicionar’ a los futbolistas que lo han llevado a Rusia…

+ La controversia existe, pero aminora, porque Pizarro ha sido superado por la jerarquía de Gio y el lugar donde juega Marco Fabián…

+ Rafael Márquez cierra el ‘círculo de la armonía’ de Osorio: es un jugador querido y respetado por todos sus compañeros de trabajo…

Los futbolistas están con Osorio y Osorio está con los futbolistas. La lista o prelista mundialista, incluyendo al legendario y veterano capitán Rafael Márquez, fue una revalidación del ‘pacto de sangre’ que el entrenador tiene con los futbolistas que lo han llevado al Mundial. ‘Traicionar’ -por llamarle de alguna forma- a uno de ellos, era traicionar al grupo.

La controversia es bienvenida, sobre todo cuando se involucra a un futbolista como Rodolfo Pizarro, que ha tenido una sobresaliente temporada y que está llamado a ser una de las grandes joyas al futuro del futbol mexicano, pero lo único que hizo Juan Carlos Osorio ayer, al descubrir una prelista de 28 jugadores para el Mundial, es afianzarse con la base de futbolistas que están ‘a muerte’ con él y que lo llevaron hasta la cita rusa. Por más que un jugador de último momento se haya ganado un pasaje al Mundial basado en sus buenas actuaciones —esta Pizarro y ‘Gallito’ Vázquez, por ejemplo—, el entrenador iba a ratificar a quienes han estado con él, en las buenas o en las malas y bajo cualquier tipo de presión.

Con mucha anticipación, Osorio dijo que había una lucha en medio campo —un sitio donde de pronto aparecen y destacan jugadores de buen trato con el balón y condiciones diferentes para jugar— y que en esa ‘batalla’ estaban futbolistas como Giovani dos Santos, Marco Fabián de la Mora y el propio Pizarro.

Al final se inclinó por la trayectoria — podemos llamarle jerarquía— del jugador del Galaxy y le dio, según parece, un valor al hecho de que Marco Fabián actúe en una Liga tan demandante como la alemana. El tiempo de Pizarro llegará. Ha tenido un semestre bueno en el Guadalajara y nadie tiene duda de que pronto podría dar un salto para jugar en un futbol de mayores dimensiones que el mexicano. Es muy joven aún y tiene un largo camino por recorrer.

En el asunto del ‘Gallito’ Vázquez, el entrenador termina en una situación controversial al defender su decisión de no convocarlo por el tamaño físico. Es verdad que hay espacio para la polémica. El mediocampista de Santos ha cumplido con una gran temporada y hoy es uno de los baluartes que tiene a su equipo en la Final del futbol mexicano.

Osorio tiene sus ‘cosas’, como todos los entrenadores, pero para mí, la controversia aminora al llamar a un futbolista como Jesús Molina que ha estado entre los mejores de su posición durante varias temporadas.

Y el hecho de que Rafael Márquez jugara su quinto Mundial ha sido una respuesta directa a la petición del grupo. Todos los futbolistas quieren a Márquez a su lado, en la cancha, en el vestidor, en el autobús rumbo al Estadio, o en la concentración. Él será un soporte emocional para el equipo. Y para el jugador, por otra parte, es un hecho que su grandeza se impuso a todo para llegar a Rusia. Se impuso a su edad (38 años), a su nivel de juego (el Atlas fue uno de los peores del torneo doméstico), las lesiones (tema grave en la espalda) e inclusive a temas graves de índole personal (estuvo en la ‘lista negra’ del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos).

Para mí no hay demasiada polémica en esta prelista de la Selección. La habrá, más adelante, cuando a días del Mundial y en camino a Rusia, deba recortar, en Copenhague, la lista a 23 jugadores. Ahí habrá mucho más drama y desilusión.

Grandes, pequeños o medianos. En buen momento o en mal momento. Lesionados o en duda, lo que hizo Juan Carlos Osorio es confiar en la base de jugadores que lo llevaron hasta Rusia 2018. Dejar a uno de ellos era como ‘traicionar’ al grupo y el colombiano no lo iba a hacer…