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Opinión

Ignacio Suárez

El Fantasma ha recorrido el mundo del deporte a través de 6 Mundiales, 10 Copas América y 5 JO. Aportará a RÉCORD su conocimiento y exclusivas.

El “show” NO debe continuar; ¡Ya Basta!

2017-09-27 | Ignacio Suárez
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Apariciones…

Qué difícil es poder escribir de futbol cuando Doña Cristina todavía reza con fervor inaudito porque rescaten el cuerpo de su amado Don Arturo, sepultado todavía entre los escombros de su departamento de sur de la ciudad.

Cómo disfrutar del partido de nuestro equipo favorito sin sentir remordimiento, por lo banal que parece ante la inmensidad de la tragedia.

Cómo describir la emoción de una victoria cuando miles y miles de compatriotas gritan a corazón abierto su dolor por las pérdidas. Antes tenían un padre, un hermano, una abuela, una mascota, un trabajo, un patrimonio y miles se quedaron sin NADA.

Que dura, que trivial  suena la frase:“El show debe continuar”,  que se le atribuye al cantante francés Charles Aznavour, sin embargo, la vida no se detiene… La vida continua. Es momento de no claudicar, quizá de seguir llorando, pero con el corazón latiendo sin cesar para seguir levantándonos, para no dejar de tomarnos la mano, para NO soltarnos jamás.

Siempre escuché decir que el futbol era una actividad lúdica, hoy sé que eso puede ser una gran mentira. Lúdico es un adjetivo calificativo que generalmente se utiliza para nombrar a algunas actividades que generan diversión.

Que corto calificativo para asociarlo a nuestro futbol, a nuestros equipos. Sí, a los mismos que tanto criticamos mucho en esta columna y en otros espacios; los equipos de nuestra Liga, en todas sus divisiones, e incluso centenares de ligas de aficionados, nos han callado la boca por su solidaridad, por su bonhomía.

Cuando donas, NO se puede criticar si es mucho, extraordinario; si es poco, así sea una lata de atún  es igual de extraordinario porque NO es obligatorio, porque sale del corazón. ¡Qué importa si unos se sacan la foto y otros no! De trivialidades no conoce el alma.

Se reanudó la Liga y a mí me importa un carajo si el América donó millones o si el equipo “Estufas económicas” sólo cooperó con un kilo de jamón. Igual de importantes los dos, igual de valiosos, igual de agradecido con ambos. No se trata de una competencia, de una subasta, se trata de ayudar, de aportar desde nuestra trinchera, de acuerdo a lo que nuestro corazón, nuestra economía y nuestro tiempo nos lo permitan.  

Lo más importante y trascendente de todo es que la inmensa mayoría de nuestros equipos y nuestros presidentes y nuestros aficionados NO se hicieron pendejos, como otros que sí están obligados.

Jesús Martínez, Valentín Díez, Emilio Azcárraga, Salinas Pliego y muchos otros empresarios de nuestro futbol no se quedaron de manos cruzadas. NO empezaron a discutir estupideces y acusaciones como: “Yo propuse primero”, “yo puse más que fulanito”, “merenganito hizo una donación engañosa”, “voy a proponer en la próxima junta que se modifique el reglamento que obligue a los equipos a donar”. NO, nuestros presidentes NO anduvieron con mamadas, ni discursos falsos como nuestros políticos, sabían que NO es tiempo de egos, no hablaron, actuaron.

La prima de “Doña Tele”, en Estados Unidos, también nos dio una gran lección. Los cadenas de televisión rivales que compiten en el día a día por el rating del futbol mexicano olvidaron sus diferencias y se unieron en un extraordinario proyecto llamado: #UnidosPorLosNuestros

Ahí en el misma cadena, en el mismo set, teniendo como anfitriones a la cadena Univisión, se reunieron los talentos más representativos de Fox Sports, ESPN, beINSport, Azteca América y Fusion para transmitir de forma simultanea la Jornada 11 en inglés y en español, en un evento para reunir fondos a favor de los más necesitados, debido a los desastres naturales de las últimas semanas.  

Ahí estaban Raúl Orvañanos junto a José Ramón, y este a su vez con su odiado enemigo André Marín, pero a final de cuentas fue más importante el deseo de ayudar, que el ego y las historias pasadas.

Fue una enorme lección de “Doña Tele”. Qué importa si la idea se le ocurrió a Juan Carlos Rodríguez, el “big boss” de Univisión Deportes o si fue Rodolfo Martínez, vicepresidente de ESPN o Carlos Martínez, el jefe de jefes de Fox Sports para América latina, importa un carajo de quién fue la idea, lo trascendente, lo único importante es que TODAS las cadenas sacrificaron sus egos, sus ideologías y sus economías para sumar, para ayudar, para apoyar.

“Doña Tele” nos dijo cual porra del Atlante; ¡Que cómo chingaos no! Que cuando se quiere se puede, así de simple, sin  buscar coartadas legaloides, sin fijar plazos futuros, fue aquí y ahora. Ante la tragedia se quitaron el traje de la vanidad, la corbata del ego, se guardaron en el portafolio de historias pasadas para ser uno solo, para sumar sin exigir.

Si, ese no fue show, fue una gran idea de solidaridad conjunta que aplaudo y agradezco de pie. Si ese fue “show”, esos shows SI deben continuar y deben volver una y otra vez, tantas como sean necesario; todos se los vamos a agradecer, incluso hasta los NO “pamboleros”.

El show que NO debe continuar es el de nuestros infames políticos, que han secuestrado a  damnificados y pretenden hacer caridad y convertirse en superhéroes por el hecho de quién devuelve más  NUESTRO  dinero. Regresarlo NO tiene ningún mérito, ¡NINGUNO! Es una obligación moral.

Le digo a toda esa escoria política que, como yo, millones estamos hartos de sus discursos, de sus promesas, de sus falacias, de sus pleitos de vecindad. No se usted, amigo lector, pero yo estoy hasta la madre de cómo, en plena tragedia, la clase política tienen un discurso de niño de kínder para justificarse: “Lo dije yo primero, lo dije yo primero” “Mi papá es más grande y fuerte que el tuyo”, “El mío es más guapo”

Señores políticos, déjense de decir mamadas que nadie les cree, imiten a los voluntarios como Héctor Rodarte, el humilde limpia vidrios que sin una pierna ayudó y rescató a paisanos suyos ricos y pobres; como el joven Eduardo Zarate, con su silla de ruedas y su corazón indomable nos hizo sentir orgullosos, o como en la huasteca potosina, que una mujer descalza se desprendió del kilo de arroz y frijoles, que tenía para comer en la semana, para donarlos a los más “necesitados”.  

Eso es ayudar, eso es apoyar, eso es DONAR. Señores políticos, bola de oportunistas sin corazón,  ¡NOS TIENEN HASTA LA MADRE CON SUS DISCURSOS! Por eso nadie quería donar en el DIF o alguna institución política, sino de manera directa, y no los culpo. NO tiene ya ninguna credibilidad las autoridades.

No se trata de entrar en argumentos legales si es constitucional o no, es ayudar. YO estoy seguro que  mexicanos NO necesitanos nuevas leyes; leyes tenemos un chingo, pero que ustedes NO cumplen. No necesitamos reformas constitucionales, necesitamos que dejen de robar y les quiten a los que robaron muchos amigos y compañeros suyos. Así de simple.

Otra vez apostando al tiempo, a la amnesia, a que la crisis pase y los mexicanos se nos olvide como siempre. Entre ustedes buscarán la manera de culparse unos a otros para no ayudar, porque NO regresamos nosotros el dinero si aquel tampoco lo regresa, porque esa es su filosofía, su modus operandi.

Espero tenerle malas noticias, bola de sabandijas. Estaremos con el puño en alto, su tiempo se acabó, estamos unidos y ya no nos soltaremos, hoy más que NUNCA nos hemos convencido que el cambio hacía el país que queremos no está en ninguno de ustedes, sino en nuestra solidaridad, nuestra unión, nuestra fortaleza. México está muy por encima de su clase política.

Fue maravilloso descubrir, después de la tragedia, un México renacer, ahora sí más fuerte y más unido, más indestructible. Señores de los partidos políticos, su show ya no puede continuar; ¡Ya basta!  Ayudan de verdad o dejen de estorbar.

Mientras eso sucede, 90 minutos de futbol ayudarán a tomar un respiro, para recobrar fuerzas, para seguir ayudando, para  seguir exigiendo.

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.” Eduardo Galeano.