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Opinión

Ignacio Suárez

El Fantasma ha recorrido el mundo del deporte a través de 6 Mundiales, 10 Copas América y 5 JO. Aportará a RÉCORD su conocimiento y exclusivas.

Elías, ¿un crack en bancarrota?

2018-08-08 | Ignacio Suárez
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Si bien NO son todos, sí podemos decir que una gran mayoría de jugadores suelen tener un comportamiento bipolar ante la prensa, dependiendo de las circunstancia que se encuentren.

Si un equipo le incumple algún pago, premio o contrato, busca a algún aliado entre la prensa, no faltará la llamada a algún amigo de los medios para contar su historia 'Off the record', filtrar su historia, la "canallada" que están sufriendo. 

En muchas ocasiones, los jugadores son víctimas de abusos, pero también es cierto que en muchas otras NO. Como todo en la vida, cuando filtran, cuentan sólo lo que les convienen a ELLOS, sólo una parte de la historia, con el fin de inclinar la balanza a su favor. 

En ese momento para el jugador, la prensa, los medios que hacen eco de su filtración y opinan a su favor son periodistas "objetivos y frontales". En ese momento, "la prensa NO es su enemiga". 

El jugador, el promotor, el directivo es brillante para reclamar, para exigir y exhibir a otros sus incumplimientos, pero esos mismos son pésimos para reconocer los graves errores propios que comenten, ya sea por omisión, ignorancia e incluso por prepotencia. 

En este tenor, el mandamiento futbolístico de los promotores que dice: “no desearás al jugador de tu prójimo” es el menos respetado del mundo. Los representantes son capaces de TODO, absolutamente de TODO, con tal de liquidar a sus adversarios y quedarse con el negocio. Pueden pasar, incluso, por encima de la familia. Lo importante es el “bussines”. Si no bastaría preguntarle a Eduardo Hernández, desde hace tiempo el “Big Boss” de Promofut, cómo es que llegó hasta ahí.

Afortunadamente, en ese tenebroso y enigmático mundo de los promotores hay excepciones, gente profesional, leal, honesta, pero son eso, excepciones. 

Hoy una añeja pugna entre dos promotores o representantes, antes amigos, han puesto en serio peligro el patrimonio de Elías Hernández, que vive un extraordinario momento con su nuevo equipo, el Cruz Azul, y que en el caso de un fallo en su contra por parte del TAS, lo pudiera dejar en la bancarrota.

Esta historia nace en 2001, cuando el entonces un alto ejecutivo bancario de nombre Mauricio de la Vega, luego ver lo bien que ganaban algunos de sus cuentahabientes, dejó la banca y se convirtió en representante de jugadores fundando la empresa Icon Star, en la cual llegó a tener a muchos peces gordos de la época, entre ellos a Claudio Suárez y Oswaldo Sánchez, por mencionar sólo algunos.

La empresa con el tiempo tuvo un gran crecimiento, se les brindaba asesoría financiera, se les arreglaban contratos publicitarios, se encargaban de sus impuestos, recomendaban inversiones, entre muchos otros servicios personalizados. La compañía, a cambio de todo ello, convenía en recibir 10 por ciento del sueldo del jugador, mismo que se acreditaba en un contrato de prestación de servicios profesionales que firmaban ambas partes y se registraba.

En ese lapso, De la Vega, registrado como agente FIFA, de los pocos que tenían la licencia en nuestro país en aquel entonces, conoció al italiano Manfredi Caleca, quien se había casado con una hija de Paco Barragán, un exdirigente del Atlas. Este joven, aficionado al futbol, tenía una especie de sociedad en un pequeño restaurante italiano, ahí conoció y le pidió trabajo a De la Vega, quien lo contrató para trabajar en su firma de Icon Star, como becario, es decir, sin sueldo.

Con el tiempo, Manfredi debió haber mostrado capacidad, porque cuando yo lo conocí en Cancún recién lo habían nombrado director de futbol de Icon Star, pero aún NO estaba certificado como agente FIFA. Tiempo después, en un Draft me presentaron a Alan Barón, quien atendía de manera personalizada a Moisés Muñoz, ya como arquero de América, quien también estaba firmado para la empresa que sumaba ya casi a 70 jugadores en ese momento.

Pero en 2016, algo pasó de manera interna en Icon Star; Manfredi Caleca y Alan Barón renunciaron a sus puestos clave en Icon Star. Como en todas las historias, unos alegan malos tratos, bajos sueldos y los otros una alta traición. 

Como eso haya sido, lo que es real es que Manfredi y Alan decidieron volar a otra parte y formaron la empresa Manager Elite Sports Managament, idéntica a la que laboraban. Sin embargo, el punto de quiebra NO es que hayan fundado una empresa similar, sino que 13 jugadores que tenían contrato firmado aún con Icon Star se fueron con ellos. Para De la Vega eso fue caso de flagrante piratería, para Manfredi y Barón, una decisión personal por una mejor atención.

Justo ahí viene la demanda de Icon Star a los 13 jugadores, alegando incumplimiento de contrato, entre ellos el de Elías Hernández. Este contrato tiene una causa de penalidad muy severa; en el caso de que el jugador incumpliera el término del contrato o se fuera con otro promotor o empresa, debía de pagar 50 por ciento del total de su sueldo, ya no 10 por ciento.

Efectivamente el contrato estaba vigente cuando Elías salió de Icon Star, pero los abogados de Manfredi y Elías argumentan en su defensa que hubo incumplimientos de algunos temas publicitarios para desconocer la vigencia y pedir la nulidad.

Mauricio de la Vega acudió al TAS, el rector máximo, la Suprema Corte de Justicia del deporte por así decirlo, que le dio entrada a la controversia. Los abogados españoles de Elías Hernández y los de Mauricio de la Vega, de mutuo acuerdo, eligieron que fuera un solo árbitro y NO tres el que emitiera el laudo (sentencia). 

Ambas partes coincidieron en aceptar y elegir al árbitro Efraim Barak, un argentino naturalizado israelí muy prestigioso por su dureza, fue el mismo que dictaminó la culpabilidad del ciclista Alberto Contador, por usar clembuterol, sancionándolo por dos años.

El árbitro del TAS viajó en abril de este año a México. Citó a ambas partes en un salón del Hotel Presidente Chapultepec, los escuchó, recibió sus argumentos por escrito y escuchó de viva voz los dichos tanto de Elías Hernández como a su exrepresentante Mauricio de la Vega. Ya NO hay lugar para más audiencias o pruebas, ya sólo se espera que en breve, un máximo de tres meses, se dicte el laudo definitivo. Game Over.

A pesar de ello, de manera extraña los abogados de Elías Hernández decidieron además una vía paralela demandado ante el CAAD, un organismo dependiente de la Secretaria de Educación Pública, que a decir verdad tiene poca o nula trascendencia legal desde su creación.

Para entenderlo mejor es como si compitieran en importancia un juzgado cívico o colegiado (CAAD) contra la Suprema Corte (TAS). Los patos tirándole a las escopetas. A esta instancia, la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD) acudió el día de ayer Elías Hernández, donde han existido 'victorias' raquíticas para ambos bandos. En el amparo de revisión: RC-363/2017-13, en la hoja 112 determina que una de las solicitudes protege a Mauricio de la Vega, en su juicio de amparo, en una de sus dos solicitudes.

Lo extraño del caso, es que ayer apareció como abogado de Elías Hernández, Gonzalo Zubillaga, quien declaró ayer que el contrato Icon Star NO reúne los requisitos exigidos por Doña Fede. El tema aquí es que es precisamente ESTE mismo abogado el que elaboró los contratos de Icon Star para Mauricio de la Vega, ya que en ese entonces trabajaba para él, y en los alegatos ante el TAS se muestran mails y fichas de depósito a la cuenta de este abogado. Los 'machotes' de contratos para jugadores fueron elaborados precisamente por Zubillaga, lo que para algunos especialistas, como Eugenio Olvera, debería ser considerado como un delito llamado prevaricato.

Independientemente de este hecho, lo realmente trascendente NO es lo que diga o NO el CAAD, eso a final de cuentas será totalmente irrelevante si NO coincide con lo que determine el TAS.

Pongámonos un ejemplo hipotético: El CAAD le diera la razón a Elías Hernández, pero el TAS falla a favor de Mauricio de la Vega. El fallo del TAS es inapelable, la del CAAD lo es. Es un pato tirándole a las escopetas. ¿Qué tendría que hacer Doña Fede? Obedecer al TAS, a Doña FIFA, porque así emana de sus estatutos, porque es su 'Suprema Corte', NO así el CAAD.

Por el bien del futbolista del Cruz Azul, espero que Elías Hernández gane el caso ante el TAS, porque su patrimonio está en muy grave riesgo. SI pierde, tendrá que pagar a De la Vega 50 por ciento de lo que ganó de sueldo de 2016 a julio de 2018, dinero que seguramente ya se gastó o tiene invertido, en el mejor de los casos. Es una cifra millonaria, que puede ser exigida por la vía legal. Los bienes del jugador podrían ser embargados en caso de perder, incluso podría ser inhabilitado en un caso extremo a solicitud del acreedor.

Y NO se trata de lo que usted o yo pensemos, a quien le creamos o si pensamos si es justo o no. Cuando aparezca el fallo inapelable del TAS, espero que sea a favor de Elías, o en su defecto, si es en su contra, deseo con el alma que Manfredi Caleca tenga muchos millones de pesos ahorrados, porque él y solamente él será el que debiera pagar, por su recomendación y asesoría, el dinero que hoy le reclaman a su representado.

¿Tienes para pagar Manfredi o eso lo pagaría sólo Elías?