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Opinión

Ignacio Suárez

El Fantasma ha recorrido el mundo del deporte a través de 6 Mundiales, 10 Copas América y 5 JO. Aportará a RÉCORD su conocimiento y exclusivas.

Mi vida por ser árbitro

2019-04-03 | Ignacio Suárez
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Sin probar alimento, pero lleno de ilusiones, a sus escasos 23 años, Yair Cruz Chávez salió muy temprano de Querétaro con destino a la ciudad de Toluca. La cita era después de las 11:00 horas en las instalaciones del Estadio Alberto 'Chivo' Córdova, que pertenece a la Universidad Autónoma del Estado de México y se lo prestan sin costo a Doña Fede, que solicitó las instalaciones para practicar pruebas físicas a un grupo élite de árbitros de las divisiones Sub 17, Sub 20, Segunda y Tercera División.

“El préstamo incluye usar las instalaciones, la pista de tartán, acceso al estacionamiento y uso de vestidores. La ambulancia y servicios médicos en este caso NO los otorgamos nosotros, ni es nuestra responsabilidad su contratación, su solicitud es responsabilidad al 100 por ciento de quien hizo uso de las instalaciones, como fueron los integrantes de la Federación Mexicana de Futbol, como fue el caso la semana pasada que sucedió el lamentable incidente con el joven árbitro”, me confirma un alto funcionario de esa casa de estudios, mi alma máter, por cierto.

Todos los jóvenes que estaban ahí presentes no parecían rebasar los 25 años. Todos con el mismo biotipo físico de los instructores de gimnasio; ropa ajustada, gran definición muscular. Todos perfectamente uniformados de amarillo y short negro la mayoría. Ellos se enfrentarían antes de las pruebas físicas a otro enemigo temible: la báscula.

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Ninguno de los jóvenes ahí presentes saben bien a bien cuáles son los parámetros que utilizan para el peso que les solicitan. Preguntamos a tres de ellos, de los cuales omitiremos el nombre para evitar represalias: “Yo mido 1.70 metros y me piden 73 kilos como máximo”, pero a otro que medía 1.69 le pedían 67 kilos. ¿Por qué esta disparidad? Sólo los responsables lo saben. 

Por temor a ser derrotados por la báscula había nerviosismo, insomnio y algunos habían tomado decisiones muy temerarias en ese grupo de jóvenes. No pasarla podía ser el fin de su carrera, temían. Aun así, Yair Cruz, junto a un grupo de compañeros, compartió en su Facebook un mensaje de optimismo: ¡Vamos a darle, pruebas físicas! Con los hashtag #vamosporelobjetivo #delamanodedios. 

La publicación en el Facebook de Yair Cruz

El último hashtag parecía premonitorio. Bien pudo ser la mano de Dios la que evitó un infarto fulminante y salvó la vida de Yair de manera milagrosa, minutos después de comenzar las pruebas físicas. Empezó a agitarse y tener taquicardias, fue separado y se desvaneció perdiendo el sentido. Vino una convulsión, paró y a los minutos llegó otra… y luego una tercera. Sus compañeros, llenos de miedo, pensaban que Yair se les moría ahí mismo.

Los ahí presentes, entre los que se encontraban José Santana, Pedro Reyes, Irribaren, Toño López y Moreno Roa, pedían una ambulancia que NO habían solicitado previamente. Gracias a que se estaba en territorio de Ciudad Universitaria, donde se encuentran todas las facultades, fue que vía radiocomunicación los administrativos solicitaron la ambulancia que siempre está de guardia y hace rondines por el corredor universitario.

MIENTE el comunicado de la Comisión de Árbitros, cuando afirmó que a Yair lo trasladó una ambulancia que se encontraba en el Estadio de la UAEM. En las cámaras del C4 y de seguridad de la institución, a las cual tuve acceso, se ve cuando la ambulancia arriba al estadio y cuando sale del mismo con destino al hospital Florencia, que está a 200 metros de ahí. Hay más de 12 minutos entre entrada y salida, pudo haber sido la diferencia entre vivir y morir. Pero a la secretaria, otra vez una 'maldita secretaria', de Josué Torres, el responsable administrativo, se le había 'olvidado' solicitarla. 

La versión de la FMF sobre lo ocurrido

Irresponsablemente habían iniciado las pruebas sin ambulancia: “Son chavos, ¡qué puede pasar!”, debieron haber pensado, a pesar de que el año pasado hubo desmayos también. Gente de la UAEM me llamó para comentarme lo sucedido, yo me encontraba muy cerca de ahí y me acerqué para informarme y si era posible ayudar a conseguir a un especialista, algún neurólogo, cardiólogo o internista, al fin y al cabo, estaban en la ciudad donde vivo.

Un desmayo en la UAT el año pasado

Vino entonces una aberración sublime.Los chicos estaban apostados en la entrada aterrados, apenas y respondieron a mi pregunta. Apenas observé a un tipo moreno corpulento y le pregunté: ¿Cómo está Yair? Soy Ignacio Suárez 'El Fantasma', vivo aquí, ¿qué necesitan? Se levantó de su asiento y me dijo: “Soy César Moreno Roa, soy el encargado de la Comisión de Arbitraje. Si necesitas información llama por teléfono a la Comisión de Arbitraje, que allá te la den”, me dijo con tono firme. No pude evitar mi enojo y le respondí: “No soy tu enemigo, vine a tratar de ayudar, soy de aquí. Uno de los tuyos se puede estar muriendo atrás de esa pared -señalé la puerta de urgencias y a ti lo único que te interesa es proteger a tus superiores, que no digan que ni ambulancia contrataron ¡es increíble! NO te preocupes, en unos minutos yo tendré información mejor que la que tienes” y me seguí de largo.

No puedo relatarles cómo me las ingenié para ingresar clandestinamente a urgencias, donde ya me habían dicho que estaba estabilizado. Vi a Yair, recostado, pálido, sólo con oxígeno. NO recordaba absolutamente nada, sólo que había salido sin desayunar de su casa, el inicio de las pruebas físicas, una agitación y solamente hasta que estaba en la cama del hospital, tal cual lo consigne en mi cuenta de Twitter. 

 

 

Me mandaron sacar del hospital, pidieron a los doctores y a los administrativos que me negaran toda información. Es decir, invitaron al reportero a investigar qué era lo que trataban de ocultar y les acepté el reto. ¡Por supuesto que iba a conseguir información! Y la mejor y más confiable posible.

Por la noche, ya tenía en mi poder copia de los estudios de la resonancia magnética y tomografía que le habían aplicado a Yair Cruz Chávez a las 11:54 am, misma que interpretaron a las 12:26 pm. La tomografía computada de cráneo, de la cual omitiré detalles, descartaba algún mal congénito, también
un posible golpe en la caída que hubiera motivado el desmayo y convulsiones; el diagnóstico inicial era de que había ingresado por un sincope o pérdida del conocimiento con convulsiones. 

La  tomografía a Yair Cruz

La química sanguínea que le practicaron a Yair señaló que la creatinina estaba elevada, pero la glucosa estaba casi normal, lo que descartaba que una deshidratación hubiera sido el detonante del sincope. Los doctores tenían ya algunas sospechas, lo realmente anormal del caso era que al joven árbitro se le detectara una falla renal, un mal común que, de no ser congénito, se presenta por un consumo elevado de aminoácidos y suplementos alimenticios: ¿Qué demonios se habría metido Yair? Nos preguntábamos entonces.

La química sanguínea del silbante

¿Anabólicos? ¿metanfetaminas? ¿Aminoácidos? ¿Qué acaso eso no da positivo de doping? Y mi duda más fuerte fue: ¿Los árbitros son sometidos a exámenes de doping por la FIFA, la Concacaf o la Conmebol? ¿Es acaso obligatorio? Fue entonces que empezamos a indagar con otros silbantes. Las respuestas que encontramos nos sorprendieron: ¡NO! No son obligatorias, no se las exige, ni las aplica la FIFA, la Concacaf, menos en la Liga y mucho menos con árbitros de categorías inferiores. El costo de una prueba antidoping en un laboratorio avalado por la WADA supera los siete mil pesos, algo incosteable para un grupo élite. 

El costo de las pruebas antidoping

“El árbitro NO compite contra nadie, sólo contra sí mismo y su capacidad. Usar o NO anabólicos, anfetaminas o lo que se metan, NO le da ninguna ventaja, salvo en presentación física; NO lo hace mejor árbitro, NO le da una mejor interpretación de reglas, NO le da personalidad, NO le da jerarquía ni control mental para tomar decisiones en momentos de crisis.

Simplemente va a estar más 'mamado', pero en este caso, si es pendejo… será un árbitro 'mamado', pero pendejo y eso es lo que no se quita ni con esteroides. Se meten muchas porquerías porque NO hay doping. Se juegan la vida con tal de llegar. Están engañados. Investiga Fantasma”, me dijo un silbante en activo, que me pidió no mencionar su nombre.

¿Para ser árbitro hay que parecerlo? Le pregunté. ¿Parecerse a quién? ¿Acaso Pierluigi Collina, Néstor Pitana, Horacio Elizondo, Markus Merk, Roberto Rosetti, Arturo Brizio, Ramos Rizo, Archundia, Codesal tenían cuerpo de Arnold Schwarzenegger? Verdad que NO. Ellos eran los mejores. Ellos tenían personalidad. Eran inteligentes, valientes, con una interpretación y lectura de juego maravillosa. Eso es lo que hay que copiar y aprender. Hoy, ve sus fotos, compáralas, ve sus vestimentas, su evolución física… no sé si lo que quieren es ser árbitros o stripper. 

El imponente físico de los silbantes

El comparativo fotográfico parece NO dejar dudas. En nuestro futbol sobran los físicos envidiables, escasea la calidad y sentido común… ¿Qué demonios se metió Yair? Nos seguíamos preguntando aún cuando fue dado de alta. La respuesta llegó con los reportes médicos. El joven les confesó usar el llamado Óxido Nitroso; ¿Qué es eso?, le pregunté al doctor Luis Montiel, especialista en el tema y nos dijo: Es un vasodilatador, que en teoría abre los vasos sanguíneos y al hacerlo abre más nutriente al músculo, hay más riego sanguíneo, es decir, si haces fuerza, el músculo se va a hipertrofiar (hacer más grande) más rápido. Lo que se olvidan es que también hace crecer al corazón, que también es un músculo, también lo hacen trabajar más y en un esfuerzo excesivo de cardio puede presentarse un paro cardiaco, que en los jóvenes es mucho más peligroso que en los adultos, porque suele ser fulminante.  -¿Pudo haber muerto este chico? -le pregunte-. Y fue rotundo: “Con las referencias y documentos que me presentas puedo decirte que SÍ, fue muy afortunado gracias a Dios. Lo que sucede con las recomendaciones de algunos instructores en los gimnasios, debería ser calificado como tentativa de homicidio”.

La juventud, las ganas de cumplir sus sueños hacen que se corran riesgos terribles…. La historia de Yair tuvo un final feliz, pero estuvo a nada de ser una tragedia. Su vivencia destapó apenas la punta del iceberg. ¿Cuántos árbitros de nuestra Liga usan éstas y otras sustancias para lograr notoriedad? ¿Por qué los árbitros jóvenes tienen un miserable seguro de 65 mil pesos y reembolsables sabrá Dios cuándo en caso de una emergencia? ¿Acaso los responsables de esas categorías NO notan la evolución desmedida de esos físicos? ¿Acaso ellos mismos les sugieren mejorar su físico para ganar en personalidad? ¿Cuánta miseria, cuánta corrupción, cuánto tráfico de influencias existen, cuántas denuncias incluso de acoso sexual suceden en estas categorías sin voz ni voto? ¿No vale la pena advertirlos de parte de Doña Fede?

Por hoy se me acabo el espacio…. Y me sobró asco…. En próximas entregas le daré respuesta a estas interrogantes. 

¿Quieres que te las responda César Moreno Roa o quieres que hable también a Doña Fede a pedir esta información que tú y tu jefe José Santana bien conocen?

César Moreno y José Santana

“Nuestra mayor gloria no está en fracasar nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos”, Confucio.