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Opinión

Luis García

El Doctor une el amplio conocimiento deportivo con un estilo propio. Sus geniales comentarios que lo han hecho referente de la TV tienen también su lugar en nuestro diario.

Gladiadores

2018-02-13 | Luis García
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Si bien es cierto que el club Santos es una entidad de vanguardia, con políticas humanas y deportivas favorecedoras para todos quienes laboran en ella, con estructura estable, con severa exigencia interna y con una salubre historia de vínculo con el triunfo, que la hace sumamente poderosa en lo colectivo. También es necesario que cada ente, desde lo individual, haga su trabajo, aporte su característico sello, deje su huella, impregne a la organización de esos rasgos que nos hacen únicos. Y en ese rubro tanto tú, Djaniny, como tú, José Juan, este semestre lo han hecho de manera deliciosa y con alta solvencia.

Empiezo contigo Tavares, después de muchos años de zozobrar, de vivir asfixiado por la inconsistencia, por fin lograste darle frecuencia a tus sublimes formas de bien emparentarte con la pelota. Al día de hoy eres el máximo goleador de la Liga, sin ser un centro delantero nato, pero lo más valioso no creo que sean los 10 pirulos que llevas, sino todo lo demás que le regalas a los tuyos. Son múltiples los aspectos de tu juego que son aún más destacables que los goles en sí.

La inteligente y constante movilidad que tienes para que tus compañeros puedan encontrarte corriendo contra el arco rival. La perfecta combinación de cadencia y explosividad en la conducción que te hace prácticamente impredecible. La fabulosa retención de pelota de espalda a la portería contraria que les permite respiro a tus mediocampistas y defensores. Tu contundente juego aéreo en las dos áreas. Tus frecuentes e inimaginables amagues. La ductilidad para jugar por dentro del campo y por fuera del mismo sin que te produzca el menor empacho. Todo lo anterior te convierte en un futbolista redondo, completo, aparte tu relación con las redes enemigas la has incrementado por encima de tu media.

Actualmente eres el referente de los tuyos en ofensiva, cada vez que tus compañeros te localizan, saben que algo bueno sucederá, antes sucedía todo lo contrario, cuando te lograban contactar más de la mitad de las ocasiones perdías la posesión y se venía un hostil ataque disidente. Sigues siendo relativamente un mozalbete, cumplirás en marzo 27 años, por lo que uno supone que tu madurez y clímax apenas empezarán a fraguarse, y observándote este campeonato parece que así será.

Tú, Vázquez, eres la otra joya de La Laguna, eres un fantástico jugador que es esencial en donde vive, pero que no hace el menor ruido al respecto, ni se la pasa vociferando su enorme importancia. Tú estás militarmente entrenado para cumplir tus obligaciones a carta cabal, lo tuyo es consagrar estabilidad a los equipos en los que ofreces tus servicios. Eres un gran conocedor del juego, porque si bien es cierto que eres hondamente generoso en el esfuerzo, la brutal cantidad de robos de balón que consigues es por tu lectura de las situaciones. Como luminoso ejemplo de lo anterior están los videos de los partidos del Mundial pasado en Brasil, en donde achicabas tanto la cancha que daban escalofríos de lo bien que lo hiciste. Existieron varias ocasiones que hasta el portero camerunés, brasileño y croata ibas a presionar, tampoco se puede obviar que detrás de tus achiques y de ti jugaba el prócer de Rafael Márquez, que cada vez que tú caminabas hacia adelante, él hacía lo propio ocupando el espacio que generabas en medio campo, es por ello que tu labor aún lucía más y mejor.

Dada tu compacta estatura, tienes un soberbio manejo de los perfiles, cada vez que enfrentas a cualquier oponente lo conduces al perfil que más te conviene a ti y al que más le duele a él. Y cuando la redonda pasa por tu regazo la sabes mimar, le das buen sentido y normalmente no te equivocas en las descargas.

En León fuiste una deidad, rozaste el cielo, ganaste títulos. Fuiste a Guadalajara y te erguiste de nuevo en semidiós, volviste a triunfar, volviste a levantar trofeos. De forma sorpresiva e inentendible; las figuras que son piedras angulares merecen ser cuidadas con la vida misma, viajaste a Torreón, y en un lapso mínimo de tiempo te convertiste en omnipresente, tu regularidad para jugar es inverosímil, y nada común, máxime que casi siempre te desempeñas muy cerca del tope de tus habilidades.

Santos vive un dulce momento de forma, y si bien tiene que ver lo escrito al inicio de esta columna en relación con su pulcra plataforma deportiva, también mucho tienen que ver hoy ustedes dos, Djaniny y José Juan.