RECORDLogoRECORD

Manuel Saucedo
Atlético de Madrid es un ejemplo
Manuel Saucedo
Con la experiencia de haber dirigido MARCA en España, Manuel Saucedo nos habla sobre lo más destacado del futbol europeo.
Manuel Saucedo Mié, 12/16/2015 - 13:40
Atlético de Madrid es un ejemplo

El Atlético de Madrid se ha convertido en el protagonista de la Liga. Está en lo más alto de la clasificación acompañando al Barcelona, pero con una gran diferencia: vive la euforia del éxito entre el desánimo del propio Barcelona y, por supuesto, del Real Madrid.

Es la consecuencia de una jornada de locura, que empezó con un sorprendente empate en el Camp Nou, la remontada del propio Atlético y la demoledora derrota del Real Madrid en el campo del Villarreal. ¿Quién podía esperar algo así? Nadie. El futbol es una ruleta rusa.

Empecemos por el triunfador de la jornada porque es de justicia poner el foco de la actualidad en un Atlético de Madrid que mantiene el tono vital que le ha llevado al éxito bajo la dirección del Cholo Simeone. No importa que perdiese a Arda Turán (Barcelona), Mandzukic (Juve), Miranda (Inter) –no anoto a Raúl Jiménez (Benfica)-, ni que Jackson Martínez (35 MM) todavía no haya aparecido, se trata de un equipo ganador jornada tras jornada y así lo ha demostrado, como si jugase otra Liga, sin importarle lo que pasa en su entorno. Su mensaje es ganar partido a partido y ese es su éxito, no se plantea más objetivo que el de cada semana.

De ahí que no le afectase el empate del Barcelona y que no le temblasen las piernas para remontar el gol inicial del Athletic de Bilbao. ¿Vieron el golazo del francés Griezmann? Impresionante volea desde el frontal del área que levantó a los aficionados de sus asientos, porque significaba alcanzar lo más alto de la clasificación.

El Atlético ya no es aquel equipo de fuerza que inventó Simeone para enderezar su trayectoria. Ahora quiere tener el balón, disfruta del pase corto-largo, domina el centro del campo y sabe esperar su momento para atacar. No es muy goleador, pero tampoco le hacen goles. Es un equipo eficaz, compacto, motivado, comprometido con el proyecto y alimentado por una de las mejores aficiones de España. Hace nada gano Liga y Copa. Ahora vuelve a estar arriba y nadie se atrevería descartarle para cualquier aventura.
 
La otra cara
El Real Madrid es todo lo contrario. Jugó después de ver empatar al Barcelona, después de ver ganar al Atlético… y salió ante el Villarreal sin sangre en las venas.

Imperdonable. Era su gran oportunidad, la ocasión para recuperar el terreno perdido por fallos propios y sin embargo no tuvo la fuerza interior para ganar el partido. Nadie se explica su falta de espíritu, su apatía en la primera parte cuando recibió los torpedos desde el  Submarino Amarillo, uno del mexicano Jonathan Dos Santos que casi derriba la portería y, poco después, el de Soldado que acabó en gol.

Puso más ímpetu en la segunda parte, pero tuvo el castigo que merecía por su desidia de la primera parte. El equipo sale del vestuario sin ánimo y la conclusión es que sólo cuando tienen enfrente a un equipo tan dócil como el Malmö busca el fácil lucimiento y el resultado para la galería. ¿De qué le vale el 8-0 si no es capaz de ganar al Villarreal para aprovechar el fallo del Barcelona? Vuelve la decepción a la Casa Blanca.

Y como no hay tregua, las bolas del sorteo de la UEFA nos hacen cambiar de tema. La Champions ya no permite errores. Ya conocen los rivales de los tres representantes españoles: Roma (Real Madrid), PSV (Atlético) y Arsenal (Barcelona). Todo hace pensar que la primera ronda está al alcance de los tres. Pero que nadie se fíe porque ya estamos viendo las sorpresas que pueden darnos.