Lo que comenzó como una explosión en un bar cercano al Stade de France, así como una balacera en un restaurante de la urbe, desató una serie de atentados terroristas en la ciudad de París; hasta el momento se registran al menos 160 muertos y cientos de heridos.
La televisora BFM reportó que hubo varios muertos en el restaurante ubicado en el 10mo distrito de la ciudad. Dos funcionarios de policía confirmaron el tiroteo pero dijeron que no tenían información sobre las víctimas; posteriormente se llevaron a cabo otras dos explosiones, que atemorizaron al interior del recinto futbolístico.
Ante los incidentes, Francois Hollande, Presidente de la República de Francia, fue evacuado del recinto donde se llevaba a cabo el partido entre Francia y Alemania por cuestiones de precaución, al mismo tiempo en que las entradas del lugar fueron cerradas.
En primera instancia, se informó que al término del partido los aficionados serían resguardados al interior del inmueble; sin embargo, fueron desalojados por bloques aproximadamente a media hora del final del cotejo.
