REDACCIÓN RÉCORD
“La Gori Special con toque de espalda es un castigo que imprime dolor en las extremidades, principalmente en las piernas. Es un castigo con alto grado de efectividad que al tratar de librarte de él, te castigas más. Al elevar tu cuerpo para que no lleguen las tres palmadas, el tormento es en las espinillas que chocan con tus brazos y ejercen una palanca entre ellos, por lo que no existe escapatoria”
PASO 1
“El emplumado rompió la toma de réferi con una fuerza desmedida y me sometió del cuello para inclinar mi cuerpo, tomar mi cintura con su dos manos y dar un apretón en mi estomago para ablandarme”.
PASO 2
El esteta toma a Radar por la cintura y hace una ligera flexión de piernas para elevar al reportero por los aires, colocarlo sobre su espalda, afianzar los brazos a manera de tirantes y comenzar el castigo.
PASO 3
“Me encontré en la espalda de Águila Solitaria, no me soltó en ningún momento; mis brazos estaban aprisionados y se dio el tiempo para poder atorar mis pies entre sus piernas y así comenzar a castigar mis extremidades”.
PASO 4
El castigo estaba listo, el luchador técnico comenzó a jalar los brazos del Reportero Secreto; no obstante quiso darle un toque adicional a la llave inclinándose hasta depositar a Radar en la lona y ponerle las espaldas planas.
PASO 5
“Entre más se inclinaba, el dolor se hacía mas fuerte, principalmente en las piernas que se encontraban atoradas en la humanidad del Águila. Sentí que me resbalaba de su espalda, de pronto recibí un golpe en la nuca y estaba en la lona con la espalda plana; al tratar de levantar mi cuello para que no llegara el conteo, el esteta sólo flexionó sus piernas hacia arriba y el dolor en las piernas aumentó considerablemente y no quedó de otra más que rendirme”.
Altos vuelos
“Es un castigo principalmente a las piernas y cuando bajas a tu rival al toque de espaldas, no tiene ninguna posibilidad de salirse. Me dio triunfos importantes como ganarle el Campeonato Mundial Welter a Fuerza Guerrera en la Arena Coliseo y en los combates donde puse en juego mí máscara”, concluyó el científico.