EL RESPETABLE ENLOQUECIÓ

De siempre, en el fascinante mundo de los azotones, se dan las suplantaciones, lo cual nos ratifica el dicho que las comisiones de la especialidad, en su mayoría, son nidos de muertos de hambre.

Tremendo vicio

La muerte de Randy Savage o ‘Macho Man’, de un infarto al miocardio, es un claro ejemplo de que el mundo de los esteroides anabólicos sigue cobrando factura.

Pancracio espectacular

Hoy más que nunca se avecina un severa crisis para las empresas que ofrecen lucha libre en este bendito país.

 

TELEVISIÓN QUE PROGRESA

En nuestra patria, los antecedentes de las emisiones por la pantalla de cristal se remontan a aquellas en blanco y negro en la hermosa Guadalajara, en donde narraban Juan Colorado y don Susano Hernández Flores. Nos proyectaban a los figurones, como Dorrel Dixon, René Guajardo y al querido Santo el ‘Enmascarado de Plata’.

 

 

Los elementos que fincaron el prestigio de la mejor lucha libre del mundo, como es la nuestra, léase promotores-luchadores, estarían orgullosos de la conquista del mercado estadounidense de Rey Misterio, Dos Caras Jr. y del Príncipe de Plata y Oro, Sin Cara.

Que yo recuerde, nunca en los más de 60 años de vigencia de nuestra lucha, la mejor del mundo, habíamos vivido una brutal crisis como la que parece que llegó para quedarse, como reza el eslogan de la ilustre estación radiofónica 620 (recuerdo entre sus voces a Juan Garduño, Armando Rascón, Fernando Balderas, Raúl Paniagua Bustos y Jorge Alberto Riancho).

 

Aspirantes a granel

Nuestros elementos luchísticos tienen la calidad para descollarse en la ‘gran carpa’ del pancracio, pero el mayor problema es la falta de disciplina, aunado a la falta de comprensión de lo que significa estar en la ‘ligas mayores’.
 
Detalle histórico

Nuestra inmortal baraja de grandes personajes tiene entre los '10 Grandes de todos los tiempos' a un elemento que escribió su historia con base en su filosofía: ¡Caminar por los senderos de la vida con la cara en alto!

6 de abril de 1986

Que yo recuerde, a estas alturas de la mejor lucha libre del mundo ya no hay valores que trasciendan, lo cual es triste.

 

EL ENEMIGO DEL LUCHADOR ES ÉL MISMO

En nuestra lucha libre hay elementos que en su momento dignificaron el deporte de los pobres, fueron respetuosos del público, el cual los vio llegar a las arenas siempre de traje bien planchado. Hoy algunas estrellas arriban con aspecto de ‘mugrosos’.

 

Coincidencias luchísticas