Continuó en la segunda manga por la misma línea Djokovic y no se dejó intimidar por una versión más agresiva de Nadal, quien pudo por vez primera conseguir más de dos puntos al resto cuando el marcador lucía un 3-2 desfavorable.
En el que sería el parcial definitivo, una nueva rotura en las primeras de cambio por parte de Djokovic enterró cualquier esperanza de un Nadal que no se sintió tan cómodo con su servicio, después de que fuera una de sus armas más eficaces en las anteriores rondas.
