REDACCIÓN RÉCORD
Aproximadamente 40 mil maestros de Chiapas, Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Sonora y Tlaxcala colapsaron ayer la ciudad de México al llevar a cabo una marcha para exigir se elimine la evaluación universal a los docentes.
De acuerdo con los inconformes, la prueba es sólo una estrategia para empezar con recortes y destinar menos recursos a la educación.
Durante más de 10 horas los maestros pusieron de cabeza el tránsito vehicular a todo lo largo de Paseo de la Reforma, desde Insurgentes hasta la Fuente de Petróleos durante todo el día.
La movilización empezó a las 09:00 horas, cuando los manifestantes salieron del Zócalo rumbo a Los Pinos, portando mantas y cartulinas en contra de la privatización de la educación y coreando consignas contra la dirigente nacional del gremio magisterial, Elba Esther Gordillo Morales.
Al arriban a su destino, los disidentes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) no fueron recibidos por funcionarios de alto nivel. Ante el rechazo, los paristas amenazaron con bloquear Periférico, pero fueron persuadidos de no hacerlo por autoridades del gobierno capitalino.
Sobre las protestas, el jefe capitalino, Marcelo Ebrard, aclaró que él no tiene facultades para impedir las marchas que se convocan en esta ciudad por conflictos de carácter federal.
Más tarde, los maestros disidentes terminaron su protesta en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, en donde fueron informados por sus líderes de que serán recibidos el martes por el presidente del Senado, José González Morfin para atender su caso.
Extorsionan a vacacionistas
Integrantes del magisterio disidente tomaron la caseta de peaje de la Autopista del Sol, ubicada en las inmediaciones del poblado de Palo Blanco, municipio de Chilpancingo. Durante tres horas, los maestros estuvieron cobrando 50 pesos a cada automovilista para poder tener acceso a la autopista; luego de ello, se retiraron con la advertencia de que al inicio de la siguiente semana continuarán con el plan de acción.