AGENCIA
Un operativo de fuerzas federales e integrantes del Ejército mexicano en el penal de Apodaca, Nuevo León, provocó una serie de inconformidades al interior y exterior de este inmueble, entre ellas de familiares de los internos.
La fuga de 30 reos y 44 más heridos el pasado domingo ha desencadenado diversos disturbios, como el de este martes. Los hechos de hoy iniciaron alrededor de las 18:40 horas y cerca de las 19:30, cuando se escucharon disparos al interior del centro penitenciario.
Minutos después, varias mujeres y familiares de los internos, en protesta por esta acción, lanzaron piedras y palos a unos 200 policías antimotines de seguridad pública del estado, que vigilan el acceso y perímetro del inmueble.
De acuerdo con una fuente del gobierno del Estado, cerca de las 18:40 horas, unas 30 unidades federales y 10 de militares, incursionaron al centro penitenciario.
Las autoridades afirmaron que los custodios fueron cómplices de los hechos sangrientos de hace dos días. Por lo que fueron trasladados fuera del penal en una unidad conocida como “Rinoceronte” y hasta el momento se desconoce hacia donde fueron remitidos, y ninguna autoridad ha emitido versión oficial entorno a estos hechos.