SALVADOR RODRÍGUEZ
Con 10 mil boletos vendidos para la velada de este sábado, la promotora Top Rank espera cerca de 15 mil personas para la pelea entre Julio César Chávez y Marco Antonio Rubio en el Alamodome de San Antonio, Texas, duelo para el que por cierto el favorito es el primero, con un margen de 4-1.
Pese a que las apuestas no le favorecen, Rubio está demasiado confiado en destronar a Chávez como Campeón Mundial de peso Medio, a quien catalogó, “con todo respeto, como el menos bueno de todos los monarcas de peso Medio que hay”, asegurando que saldrá con el brazo en alto.
“Esto es una buena oportunidad para mí, es una pelea muy ganable, su papá fue un fuera de serie, y el hijo es bueno, pero no al nivel del papá”, dijo Rubio en el entrenamiento público que realizó en el gimnasio de Jesse James Leija.
“Desde que perdí contra Pavlik he realizado muchos cambios, mi entrenador, mi preparador físico, y me di cuenta que el boxeo se gana no sólo tirando golpes, también pensando, teniendo paciencia, y eso me ha dado esos triunfos”, agregó el ‘Veneno’.
Chávez, por su parte, entrenó por la noche en el mismo gimnasio pero ya sin tantos medios, se dijo contento por la gran preparación y estableció que aunque no hace mucho caso a las apuestas, él cree que debe ganarle al coahuilense.
“Yo no sé si soy el mejor Campeón, pero sí trabajo para serlo, definitivamente nunca he hecho caso de las apuestas pues todos los rivales son duros, yo me preparé para enfrentar al mejor ‘Veneno’, así que será una pelea grandiosa pero al final seré yo quien salga con la mano en alto”, aseguró Chávez Carrasco.