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Opinión

Christian Martinoli

Uno de los mejores cronistas deportivos en México, trabaja para TV Azteca y ha colaborado con RÉCORD desde 2010.

El error del Tata

2019-07-04 | Christian Martinoli
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Cuando se anunció que Antuna no arrancaba contra Haití, en realidad mucho no se entendió la decisión de Martino sobre uno de los jugadores que en esta Copa Oro venía aprovechando de manera destacada las oportunidades entregadas. Cierto es que su juventud y falta de peso mediático ante otros elementos ofensivos podrían jugarle ligeramente en contra; sin embargo, su actitud ha sido intachable y su desparpajo por pedir la pelota y buscar protagonismo en los encuentros parecerían suficientes argumentos como para mantener la titularidad en un conjunto aquejado por las ausencias, las lesiones, la apatía y la irregularidad de otros futbolistas de ataque.

Martino cambió de pensamiento y arriesgó jugando contra los caribeños sin uno de los elementos más determinantes en el desempeño ofensivo de la Selección. Quizá porque pensó que si le daba descanso lo podría usar fresco para una hipotética Final, el asunto es que el martes en la noche la estantería se le venía abajo antes de cerrar la tienda.

Porque es cierto que Antuna apenas empieza en el Tricolor y entró por la última ventana a la convocatoria; no obstante, eso no lo debería hacer menos importante al salir a los entrenamientos o cuando se trata de ingresar al campo de juego, porque en este torneo es de los contados que se han ganado abiertamente el beneficio de la duda, bajo cualquier circunstancia.

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No sabemos hacia dónde irá la carrera de Antuna o si hoy solamente es una flor dentro de la primavera, el tema es que vive un buen momento y en este tipo de campeonatos eso es fundamental aprovecharlo.

Martino lo sabe mejor que nadie y optó por otro camino. El Tata, como cualquier otro DT, está para tomar decisiones y posteriormente afrontar las consecuencias buenas o malas.

Se anunció antes de empezar el choque contra la exótica formación haitiana y el tiempo le terminó por mostrar al propio técnico que por lo menos con Antuna claramente erró y si a eso le sumamos que el equipo jugó horrible, pues peor fue no haber utilizado a un elemento, por el momento, sin vicios de falsa grandeza y divismo, que busca destacar desde el anonimato. Eso a estas alturas se tendría que premiar y no castigar.