opinion.david-faitelson.pobres-futbolistas
Opinión

David Faitelson

David Faitelson es dueño de un estilo duro, pero frontal al momento de dar opiniones, que incluso le han traído choques con algunas figuras.

'Pobres' futbolistas

2019-10-25 | David Faitelson
Comparte en:

Lo que nadie entendió nunca es que el movimiento del Veracruz había dejado de ser del Veracruz y que podía o amenazaba con transformarse en algo más grande, trascendente y poderoso. A eso le dieron la espalda, eso boicotearon dos clubes del tamaño, la historia y el abolengo de Tigres y de América.

Estoy consciente de que no podemos ni debemos olvidar cuál es el verdadero y principal motivo del problema: el desorden administrativo de un club de futbol y de un propietario como Fidel Kuri, pero en lo que se equivocó Tigres, el Campeón vigente y el mejor equipo de la última década en el futbol mexicano, es en 'manchar' el mensaje que se trataba de enviar a través de la situación y el escándalo.

Y no importa si es un minuto, minuto y medio o tres, lo que hizo Tigres fue descomponer y asfixiar todos los leves síntomas de solidaridad y unión que finalmente el gremio futbolístico había sido capaz de mostrar y expresar en las últimas semanas. Tigres envió un mensaje de “no me importa”, “yo salgo a competir y a ganar y me vale madres lo demás” y eso es totalmente injustificado para un club de su jerarquía y leyenda.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: ÁNGEL REYNA: 'FIDEL KURI ES UN HOMBRE DE PALABRA'

Entiendo perfectamente que no podemos distorsionar el esencial punto de la discordia: un club de futbol que ha dejado desamparados a sus trabajadores, pero había o existía otra 'batalla' que se estaba gestando y desarrollando a la par y esa le correspondía a Tigres. Los señores Ferretti y Gignac, líderes inobjetables del plantel y figuras indiscutibles de un equipo de época, no comprendieron o no quisieron entender el papel que les correspondía. Es una pena, para mí, una completa decepción. Era también una magnífica oportunidad desperdiciada de un futbol que hace tiempo espera que el jugador muestre la personalidad suficiente en la cancha y fuera de ella para colocarse en el nivel que tanto anhelan los aficionados mexicanos.

Ferretti, Gignac y los Tigres pasan por 'esquiroles', porque al final del día, ellos se prestaron para hacer el trabajo que otros no querían hacer. El Veracruz no quería jugar al futbol, había un mensaje de por medio y Tigres lo boicoteó.

La misma señal mandó el América, con una orden directa desde 'arriba' de que no se prestaran a enviar ningún mensaje hacia lo que pretende el Veracruz. El equipo que finalmente ha representado siempre al 'poder' tenía prohibido sublevarse. Atados de mano y amordazados, como siempre le ha gustado a los 'dueños del balón' en México.

Las oportunidades en el futbol son como las oportunidades en la vida. Pasan y se van... Tuvimos un viernes preciado y añorado para mostrar que los futbolistas tienen voz, voto, presencia y una vez más el futbolista termina siendo traicionado por el futbolista mismo.

He tratado de llegar a una explicación de la forma en que se comportó Tigres. A veces pienso que puede ser desconocimiento o ignorancia.

Que sean Ferretti, uno de los mejores entrenadores en la historia del futbol mexicano, y que sea Gignac, uno de los máximos futbolistas que ha venido a este país, no significa que sean lo suficientemente inteligentes para entender de qué se trataba en verdad la jornada y que el tema, incluso, iba por encima de los reclamos y pesares de los Tiburones Rojos.

Y lo del América es increíble. ¿Dónde estuvo Guillermo Ochoa, un líder natural de los futbolistas mexicanos? Un equipo de la personalidad del América no debe esconderse cuando se le piden que ponga 'los huevos' de los que se jacta siempre su historia en la cancha. ¡Qué decepción!

El futbol mexicano y el futbolista de la Liga MX ha desperdiciado otra gran ocasión de mostrar inteligencia y músculo, justo cuando las condiciones y el mensaje de la lucha eran los propicios para hacerlo.

Pobres de ellos, no parecieron entender nunca que no era Veracruz, ni Kuri ni De Luisa ni Bonilla ni uno ni tres minutos, eran ellos, sólo ellos por algo más grande, más poderoso y más trascendente.