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Opinión

Felipe Morales

Con un estilo fresco y una pluma original, Felipe Morales nos cuenta las mejores historias del futbol desde su perspectiva periodística.

América hizo mucho con poco

2020-01-19 | Felipe Morales
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Al América le sucede que, a veces,  gana los partidos que no juega bien y a Tigres le pasa que pierde los que no quiere jugar. Las Águilas, minadas por las ausencias, resolvieron el partido por el exceso de voluntad, ante unos felinos que se multiplicaron en la opacidad. Si Miguel Herrera es fuego; Ferretti es hielo, derretido en la zona de confort.

Y así lo sintetizó Giovani dos Santos, cuando galopó por izquierda, propulsado por una velocidad propia de sus muslos percherones; Gio alzó la cara y centró, porque ya había observado que Henry Martín había ganado el primer poste; el delantero contactó la pelota barriéndose hacia el gol, como consecuencia de la anticipación. Martín hizo el gol antes de hacerlo y festejó antes de anotarlo por su exceso de olfato. 

Instantes después, Henry contendió por una pelota cuerpo a cuerpo con Diego Reyes; como Diego pesa lo que una rama y Martín es de una estructura superior, ganó aquel balón, entró al área y lo picó, ante la salida de un Nahuel Guzmán que adivinó el trayecto, mientras le daba una palmadita y le sonreía a la inocencia del yucateco. Fue un exceso de confianza, que no es lo mismo que estar confiado... 

Enner Valencia detectó, de inmediato, que las áreas, como la tierra, se trabajan. Por eso, la estremeció con un cabezazo impactado en el transversal. Memo Ochoa había volado hacia con esterilidad sobre aquel remate que le había sorprendido como al que mas.

Al partido se le diluyó el medio campo, mucho porque Tigres es una almohada; a su futbol, acomodado en la conveniencia, se le ha extraviado la exigencia. Es la rutina hecha pelota. Y no hay nada más peligroso que hacer lo mismo todos los días... 

Apareció Leo Suárez, el argentino zurdito que llena la vista y la cancha. El América hizo mucho con poco; en un partido muy parecido a una isla, las Águilas ganaron por inercia, ante la apatía de un equipo que hace muecas, hasta para abrocharse las agujetas, y que es muy Gignac. Y casi nada sin él...