opinion.felipe-morales.ricardo-pelaez-no-soy-veleta-ni-mesero-de-nadie

RECORDLogoRECORD

Opinión

Felipe Morales

Con un estilo fresco y una pluma original, Felipe Morales nos cuenta las mejores historias del futbol desde su perspectiva periodística.

Ricardo Peláez: 'No soy veleta ni mesero de nadie'

2019-09-06 | Felipe Morales
Comparte en:

Ricardo Peláez vio comprometida su dignidad. Ha renunciado a Cruz Azul y este viernes se despidió de los jugadores de La Máquina, porque Víctor Garcés y Alfredo Álvarez Cuevas “aparecieron de la nada” para seleccionar a Robert Dante Siboldi como nuevo entrenador celeste.  

Más allá de que Ricardo estaba “feliz” en La Noria, se lo han ‘brincado’ inesperadamente. Solamente Guillermo Álvarez Cuevas pudo haber dado marcha atrás a este escándalo con tintes hasta mediáticos si no no aceptaba la renuncia de Peláez, pero ni siquiera apareció en la presentación de Siboldi. Ha cedido el control. Lo han relegado. 

“Ricardo fue congruente con sus valores, con su trayectoria, respetar a los jugadores que trajo, con el equipo que han armado o conformado; es ser congruente. Dijo que lo más fácil para  él era seguir trabajando ahí como veleta, como un mesero. ‘No, yo no me manejo así. No puedo seguir así. ‘Yo no soy veleta de nadie’, dijo. 

No lo dejaban tomar decisiones; estaba muy contento. Es una pena, es un gran proyecto, conformaron un gran plantel. Estaba feliz en Cruz Azul, pero tiene que ser congruente con la honestidad con la que se ha manejado”, sentenció una fuente cercana a la reunión entre Cuevas y Peláez.

La opción uno de Ricardo era Antonio Mohamed; mas allá de eso, se sintió excluido cuando Alfredo y Víctor ni siquiera le consultaron la llegada de Siboldi. Peláez se enteró por la televisión, situación que fracturó más la relación. 

“No es por si quería al Turco o no; es por la libertad de escoger al técnico. Y no se la estaban dando. Una de las opciones era el Turco, por supuesto. Él quería libertad para tomar decisiones y no la tuvo”, explicó.

Peláez ha operado como director deportivo un año y tres meses con un Subcampeonato de Liga y una Copa obtenida. En ese lapso, ha extremado que no le reportaba a Alfredo Álvarez Cuevas ni a Víctor Garcés, sino a Billy. 

“Ellos no lo contrataron, lo contrató Billy. Él tampoco lo entiendo, aparecieron otra vez estos dos directivos y presentan al técnico que ellos imponen y quieren”.

La renuncia de Ricardo Peláez estuvo sobre la mesa y la aceptaron. “Si salen estos dos directivos que no conoce, él hago un lado y se  despide de los jugadores”. 

Guillermo Álvarez Cuevas no tuvo ni siquiera la última palabra, ha resignado el poder. Se ha rendido. La Máquina pita con aires de pasado. Ha vuelto la dictadura.