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Opinión

Ignacio Suárez

El Fantasma ha recorrido el mundo del deporte a través de 6 Mundiales, 10 Copas América y 5 JO. Aportará a RÉCORD su conocimiento y exclusivas.

Entre Collado y Amado… Gallos; historias sin fin (3a Entrega)

2019-10-10 | IGNACIO SUÁREZ
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En julio pasado a raíz de la aprehensión de Juan Collado, abogado de Lozoya, de Peña, Salinas, Ahumada y otros 'honorables' personajes de la politica mexicana, salieron a relucir diferentes declaraciones confesionales con relación a este personaje, Caja Libertad y el equipo de Gallos Blancos de Querétaro, por lo que comencé una serie de entregas sobre este tema.

En la primera entrega, exhibimos las declaraciones ministeriales donde relataban sobre cómo se habría efectuado la venta de la franquicia de Gallos Blancos, primero al narcotraficante Tirso Martínez, luego a Caja Libertad, hasta la aparición de rescate de Amado Yáñez y algunos episodios de esa etapa.

En la segunda entrega, comencé la historia de cómo es que Jaguares de Chiapas se convirtió en Gallos de Querétaro, cuando el equipo descendió y el empresario petrolero decidió comprar a TV Azteca el equipo para mantenerlo en la plaza.

A la par de esta historia, se escenificaba una lucha por el gran negocio de Oceanografía encabezada por algunos Golden Boys del gobierno de Peña Nieto. Recapitulemos un extracto de lo que escribí en ese momento: ¿qué demonios tiene que ver Lozoya en el tema Gallos Blancos? Todo. El equipo estaba en 'la panza' del enorme negocio que significaba Oceanografía de Amado Yáñez, y aunque era un negocio menor, significaba un filón mediático muy importante: "el futbol mueve a las masas”

“Para poder hacer grandes negocios con la reforma energética, necesitaban una naviera grande y poderosa como lo era Oceanografía, y no iban a dejarle ese pastel a Amado Yáñez, así que su intención era quedarse con ese negocio ya sea por las buenas o por las malas, relatan en síntesis los apoderados legales de Amado Yáñez en sus denuncias. En conclusión, iban por Oceanografía y entre las patas se llevaron a Gallos y a Delfines de Ciudad del Carmen, del Ascenso”.

En el transcurso hubo novedades sobre el tema. A finales de agosto, apareció sorpresivamente el croata Zlatko Petricevic, quien siempre ha asegurado ser un multimillonario noble de origen croata, aunque en su paso por nuestro futbol ha dejado más deudas y dudas que algún tipo de legado.

Sin embargo, este simpático personaje le aseguró a la revista Proceso que: “desataría la guerra. Que estaría por llegar a México con demandas en mano para recuperar su dinero y la franquicia de Gallos Blancos, que era suya y usufructuaba irregularmente la familia Vázquez Aldir".

Petricevic juró que pagó ¡16 millones de dólares! por la franquicia de Gallos Blancos a José Antonio Rico y José Luis Alvarado, cuando estos eran socios de Caja Libertad y del equipo. No sólo, según sus alegres cuentas, al croata, entre la familia Vázquez Aldir y los Rico, le adeudan casi 50 millones de dólares en cuentas que estaban por pagar.

Nadie tomó muy en serio sus amenazas y declaraciones. La cifras que maneja para una franquicia están lejos de coincidir con la realidad. Además, la franquicia que reclama como suya, si es que la compró y pagó, es la que justamente descendió. En Croacia NO debe funcionar bien el internet, ya que 'Petri' NO se enteró que Jaguares se convirtió en Gallos, por ende su reclamo de franquicia nada tiene que ver con la que administra Grupo Imagen.

A la par de estas noticias, Emilio Lozoya sigue en calidad de prófugo escondiéndose por el mundo para evitar ser capturado. Peña fue su protector disfrazándose en Nueva York para cenar bien acompañado; Videgaray en modus 'invisible', mientras Amado Yáñez esperaba las sentencias de los tribunales que estaban por resolverse de manera definitiva.

En sus redes sociales estuvo muy activo, ahí compartió un documento al que le llamó de 'extorsión', donde Arturo Henríquez Autrey y Froylán, los operadores de Lozoya para arrebatarle Oceanografía, y de paso, a Gallos de Querétaro y Delfines de Ciudad del Carmen.

 

 

"¿De verdad los enviados de Lozoya le ofrecieron pagarle un peso por cada acción, comprarle el 90 por ciento y que usted se quedará con el 10, y además operando la empresa?", pregunté al empresario y sus asesores jurídicos. "Así fue. Era una extorsión, un robo del patrimonio que me heredó mi padre. Querían Oceanografía, estaba en la cárcel, pensaron doblegarme, en eso NO iba a ceder. Si me tenía que morir no había problema", me contestó.

En los juzgados, Yáñez iba como un líder general, ganado instancia por instancia. La acusación de fraude por la cual lo encarcelaron se desmoronó como castillo de naipes. La Suprema Corte de Justicia lo exoneró. Los exempleados de Banco fueron cayendo uno a uno y confesaron que habían manipulado la información por órdenes superiores.

 

 

Finalmente llegó el último triunfo apenas el lunes pasado, todos los peritos expertos en caligrafía hicieron el dictamen final a los documentos llegando a la conclusión de que NO era su firma en los 46 documentos presentados por Pemex. Yáñez lo calificó como la más burda y cruel historia de un despojo.

 

 

 

 

Ya no hay delito qué perseguir, las sentencias serán definitivas en breve. Los aseguramientos fueron ilegales. ¿Qué procede entonces? Esas propiedades deberían pasar al dueño tal y como estaban en el momento del aseguramiento en el 2014.

"¿Quiere decir que le devolverán a Gallos y a Delfines? ¿Volverá al futbol?", le pregunté. “¡NO! Lo he dicho muchas veces, soy el fan número uno de Gallos y está en buenas manos con Mauricio Vázquez, he hablado con él. Estamos teniendo una gran temporada, estoy muy feliz con lo que veo del equipo”, contestó.

"¿Volverá al futbol?", le pregunté enseguida. "¡No! Ya escarmenté. No me interesa, no lo volveré a hacer, pero quiero justicia y mi dinero. ¿Sabes cuánto pagaron por Gallos al SAE? ¡90 millones de pesos más IVA! Es decir, por ahí de 120 millones de pesos y eso incluía la franquicia, la carta de más de 20 jugadores de Gallos y unas 30 de Delfines, recuerda que compramos Toros Neza con todo y jugadores".

Por ese mismo equipo o Jaguares de Chiapas y su plantilla, un año antes Amado Yáñez pagó a Televisión Azteca 11 millones de dólares y todos los derechos de televisión desde el Apertura 2013 hasta el Clausura 2019. Sumando ambos, por esa franquicia que se convirtió en Gallos, pagó más de 22 millones de dólares en el 2013. Meses después, por esa misma franquicia, el SAE le puso un costo de APENAS ¡7 millones de dólares más IVA! El dólar se cotizaba en 12.95 pesos.

 

 

 

“Pero eso NO es lo peor, lo abominable es que ese dinero ¡Se perdió en el camino! Tenemos certeza y documentos que acreditan que efectivamente Grupo Imagen pagó esos 120 millones de pesos al SAE, ahí no hay lío, pero de ahí se esfumaron. NO están en el fideicomiso para acreedores de Oceanografía, NO llegaron a ninguna de mis cuentas, no está, no aparece, alguien lo sustrajo de ahí de alguna manera. Ese dinero me pertenece y lo voy a tener de vuelta”, me aseguró categórico.

"¿Y el dinero, la franquicia o las cartas de jugadores de Delfines dónde quedaron?". "La franquicia se la vendí a Irarragorri y se convirtió en Tampico Madero". "¿Las cartas de los jugadores? Pregúntale a Decio de María, investiga a Bonilla dónde y quién se quedó con ese dinero, porque yo NO vi ni recibí nada, ve cuántos jugadores teníamos, tampoco supe que pasó con el dinero que dio la FIFA por el Mundial 2014".

 

 

"¿Cuándo le vendió el equipo a Grupo Imagen?". "Yo estaba en el hospital. El procurador Murillo Karam entró con su equipo a mi cuarto, le urgía que yo firmara. YO no supe a quién se vendió, él (Murillo) llevaba los papeles en blanco, sin nombres para luego proceder a un desaseguramiento. Ahí, hay otra gran 'mentira histórica' de este procurador…".

 

 

Los pormenores, las amenazas, la negociación y la traición de Murillo… se las contaré en otra entrega. Por hoy se acabó el espacio.

 

“Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña”

Adolf Hitler