Tottenham se queda sin Champions League
EFE
El Tottenham, con un golazo de Gareth Bale, venció 1-0 al Sunderland, pero no pudo avanzar a Champions League, tras la victoria 1-0 del Arsenal al Newcastle.
Los dirigidos por el portugués André Villas-Boas no se dieron por vencidos y marcaron el tanto de la victoria con el tiempo cumplido, en la última jornada de la Premier League, con lo cual se quedaron en el quinto lugar, con 72 puntos, a tan sólo uno de los ';Gunners';.
Las gradas de White Hart Lane creían en el milagro al inicio de la tarde y el encuentro se inició con intensidad: Bale reclamó un penalti en el minuto 20, pero el árbitro no lo concedió.
Instantes después, en un encuentro tenso por lo que se jugaban los ';Spurs';, el silbante mostró una tarjeta amarilla al galés por simular una falta.
El público mantenía la atención en lo que sucedía en St. James Park, donde el Arsenal empataba a cero en el tramo final de la primera parte, un resultado que dejaba a los locales a tan solo un gol de la Liga de Campeones.
El Tottenham se jugaba esta tarde su pase a la máxima competición europea por tercer vez en su historia, después de haber entrado en el torneo en la temporada 2010-2011, cuando cayeron en Cuartos ante el Real Madrid, y también en la campaña 1961-1962, cuando se quedaron en Semifinales contra el Benfica.
En el minuto 51, la ilusión del Tottenham comenzó a extinguirse, pues el Arsenal clavó el primero sobre el Newcastle y, a la postre, terminaría con los tres puntos. Aun así, los ';Spurs'; no se dieron por vencidos, esperando que ocurriera algo a su favor en el otro partido.
Sin embargo, se encontraban con que la fortuna les daba la espalda en su partido y, ya adentrados en la segunda parte, veían como el balón se negaba entrar en la portería rival tras dos remates consecutivos que sacó primero un defensa de la línea de gol y después rechazó el palo.
Con el Arsenal ya prácticamente sin oposición en Newcastle y sin opciones para que los locales cumplieran su objetivo, Bale quiso dejar una vez más muestra de su valía en el campo y lanzó un disparo lejano que resultó inapelable para el guardameta del Sunderland, con lo que dejó a su equipo con la frente en alto.