Durante casi media hora, marcó el paso del encuentro y pudo aumentar su renta con una ocasión de Lautaro Martínez que salvó Lukasz Skorupski justo antes del empate, obra de Marko Arnautovic después de rematar de cabeza un centro de Musa Barrow.

El Inter aún tenía tiempo por delante para evitar el chasco, pero ni Federico Dimarco ni Stefan de Vrij consiguieron superar a la figura engrandecida de Skorupski, uno de los mejores de su equipo. Después llegó la jugada desgraciada de Radu, que puso el broche final a una jornada terrible para un equipo que no aprovechó una ocasión de oro para ocupar el liderato.