“Descubrí que se trataba de un procedimiento normal, pero no estaba preparado para ello. Así que seguí a la manada y terminé en una fila para un autobús. Y así terminé en uno”, compartió Kapler.

“Ese viaje fue una aventura. Logré comunicarme en español con ayuda de Google translate para pedirle al conductor que fuera tan amable de dejarme en una avenida en donde pude caminar rumbo al estadio” relató Kapler con una sonrisa.

Fue el último integrante de los Gigantes en llegar al estadio.

“Nos hemos comenzado a dar cuenta que el tráfico en Ciudad de México es intenso. Así que lo que estoy aprendiendo es que... si puedes subirte al metro, esa es la opción o andar a pie”, dijo.

Cuando los equipos profesionales de Estados Unidos vienen a Ciudad de México a jugar, el gobierno capitalino proporciona escoltas policiales para desplazarse más rápido a través del tráfico.

Para el partido del sábado, Kapler probablemente tomará el autobús del equipo.