“Soy la princesa de todo México, si gustan. La verdad es que estoy contenta, sabíamos que Mariana era una rival difícil. Sí, me empezó a complicar su jab porque lo tira muy fuerte, pero comenzamos a dominar la pelea vimos que estaba más lenta y sobre eso nos fuimos, creo que fue la clave la velocidad”, dijo Nava, de 41 años de edad.
El ganador fue el público que disfrutó de una gran batalla donde las pioneras del pugilismo se entregaron en cuerpo, alma y corazón para esta que fue una de sus últimas peleas como profesionales.
Nava agregó esta corona a su palmarés en el que presume nueve campeonatos del mundo en dos divisiones: siete en Supergallo y dos Gallo.
