En la Penitenciaría de Pococí, Costa Rica, agentes penitenciarios interceptaron a un gato que transportaba sustancias ilícitas adheridas a su cuerpo. Durante una inspección nocturna, un oficial observó al felino merodeando en una zona verde del perímetro del penal. Al capturarlo, descubrieron que llevaba dos paquetes envueltos en plástico negro sujetos con cinta industrial. Los análisis confirmaron que contenían 235.65 gramos de marihuana, 67.76 gramos de pasta base de cocaína y materiales para fabricar boletas de droga.