Dimensionar los daños que dejó a su paso por Acapulco y otras zonas de Guerrero el huracán ‘Otis’ parece que todavía resulta difícil, pues aún genera sorpresa ver imágenes de tantos lugares destruidos, sin embargo, para tener una idea más clara del impacto de este desastre natural, se puede comparar con la explosión que hace tres años sucedió en Líbano.
Fue Roberto Arroyo Matus, titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del Estado de Guerrero, quien comparó el daño en el puerto con lo sucedido en la ciudad de Beirut, cuando el 4 de agosto de 2020 una bodega con 2,750 toneladas de nitrato de amonio explotó.
“El nivel de devastación en Acapulco es enorme, similar a lo que vimos en televisión con la explosión en Líbano. Prácticamente el 80% de los hoteles y alrededor del 95% de los comercios tienen daños. Hay postes de telefonía y suministro eléctrico colapsados, y es difícil circular por las calles debido a escombros”, declaró en entrevista radiofónica con la periodista Carmen Aristegui.
