En la madrugada del 13 de junio de 2025, Israel llevó a cabo una ofensiva militar contra objetivos nucleares y militares en Irán, como parte de una operación denominada “Rising Lion”. De acuerdo con fuentes oficiales, el ataque incluyó objetivos como plantas de enriquecimiento de uranio en Natanz y sedes de la Guardia Revolucionaria en Teherán, generando múltiples explosiones y columnas de humo en ambas locaciones.