La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha admitido la existencia de Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI, UAP en inglés), describiéndolos como un "evidente peligro para el espacio aéreo de Estados Unidos". Esta revelación se basa en un informe publicado por la NASA, que analiza los avistamientos de objetos no identificados reportados por numerosos pilotos y militares.

El informe destaca la necesidad de "métodos nuevos y sólidos de adquisición de datos, técnicas de análisis avanzadas y un marco de presentación de informes sistemático". La NASA, con su vasta experiencia y reputación global en investigación científica, se considera bien posicionada para contribuir a estos estudios.

La agencia espacial ha encargado este estudio con el objetivo de analizar estos fenómenos desde un enfoque científico y elaborar una guía para su comprensión. Según la NASA, los UAP son observaciones de eventos en el cielo que no pueden identificarse como aviones o fenómenos naturales conocidos desde una perspectiva científica.

Un equipo de 16 expertos de diversas áreas relacionadas con la investigación de estos fenómenos ha elaborado el estudio. Entre los participantes se encuentran el administrador de la NASA, Bill Nelson; la administradora asociada de la Dirección de Misiones Científicas, Nicola Fox; el administrador adjunto de la Dirección de Misiones Científicas, Dan Evans; y el presidente de la Fundación Simons y del equipo de estudio independiente de UAP de la NASA, David Spergel.