Las autoridades capitalinas alertaron sobre una nueva modalidad de extorsión digital donde criminales, a quienes llaman "brujos digitales", ofrecen servicios esotéricos como amarres o limpias con promesas de mejora emocional o económica. Muchos de estos engaños se realizan mediante perfiles o sitios falsos que utilizan testimonios fingidos y lenguaje persuasivo para capturar confianza y solicitar pago iniciales o recurrentes.
¿Cómo operan estos fraudes?
Los delincuentes crean páginas web o perfiles en redes sociales que simulan ser servicios espirituales auténticos. Prometen resultados garantizados en temas de amor, dinero o pretección, y captan víctimas mediante testimonios falsos y robo de imágenes.
Una vez hecho el primer pago, el supuesto vidente exige más dinero bajo la amenaza de maldiciones o consecuencias espirituales. También pueden extorsionar utilizando datos personales recopilados durante el engaño (como imágenes o direcciones). En algunos casos, optan por la suplantación de identidad para solicitar dinero a familiares o amigos de las víctimas.

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