El pasado sábado las Águilas del América se enfrentaron a los Diablos Rojos de Toluca en el Nemesio Diez, el encuentro (que terminó en empate) representó un reto para los dirigidos por Fernando Ortiz, especialmente para el arquero Óscar Jiménez.

El guardavalla azulcrema sufrió ante Toluca, pero la afición no dejó de alentarlo durante los 90 minutos, gesto que sería recompensado por el cancerbero azulcrema al final del encuentro, donde intentaría regalarle su playera a un niño en las tribunas.