Luego de que se emitiera una orden de arresto en contra de Antonio Brown, el exreceptor de la NFL decidió entregarse a las autoridades del Condado de Broward en Florida.

Alrededor de las 10 de la noche (hora local), el exjugador de Steelers, Raiders y Patriots llegó a la cárcel de dicha localidad con sus abogados, según reportaron varios medios estadounidenses.