En aquella ocasión, Swift y Kelce intercambiaron roles y el ala cerrada de los Chiefs aprovechó la semana de descanso para viajar a Buenos Aires, para la segunda noche de Taylor en territorio argentino. Y aunque ahora regresó como la fan número 1 de Travis, perdió su magia como amuleto de Kansas City, que antes de este juego tenían marca 4-0 con la artista pop en las tribunas. 

Simone Biles, siete veces ganadora de una medalla de oro en Juegos Olímpicos, fue en esta ocasión la que tuvo la fortuna y la transmitió a su equipo en el emparrillado. La gimnasta asistió para acompañar a su esposo Jonathan Owens, safety de los Packers, y recibió la admiración de los fans.