Sergio Pérez logró quedarse con el tercer lugar en el Gran Premio de China, pero no fue 'miel sobre hojuelas' para el mexicano, quien sufrió al inicio de la carrera por un rebase de Fernando Alonso, el Safety Car también lo perjudicó y tuvo una pelea brava con un Ferrari.

Sin embargo, el mexicano supo acelerar de gran forma y logró sumar 15 puntos más en el Campeonato de Pilotos, por lo que, en su análisis, no fue un mal resultado, pero sí fue mucha presión durante toda la carrera.