El martirio de Ferrari comenzó. Durante la vuelta 41, luego de pelearle al tú por tú al mexicano Sergio Pérez, el monegasco Charles Leclerc abandonó por problemas con su SF-23, mismo que se quedó sin potencia.

El actual Subcampeón del Mundo mantuvo una pelea constante con el #11 de Red Bull, pero la frustración volvió, al igual que el año pasado cuando el mismo tipo de problemas evitó que los Cavallinos apuntaran a lo más alto.