El director de la escudería Red Bull, Christian Horner, sigue molesto por el choque que sacó a su piloto Max Verstappen, actual líder de la Fórmula Uno, del Gran Premio Británico el pasado fin de semana, lo que permitió que Lewis Hamilton acortara distancia con el líder del campeonato a ocho puntos.

Hamilton ganó en Silverstone pese a recibir una sanción de 10 segundos luego que se determinó que fue el responsable de que Verstappen fuera a dar contra un muro de neumáticos en la primera vuelta en una curva de gran velocidad.

“Pensamos en ese entonces, y lo seguimos pensando, que Hamilton recibió un castigo muy leve”, escribió Horner en su columna de Red Bull la noche del viernes. “Estamos revisando todos los datos y tenemos el derecho de solicitar una revisión. Por ello aún estamos viendo la evidencia y considerando todas nuestras opciones deportivas... de ese accidente que nos costó aproximadamente 1,8 millones de dólares”.

El triunfo de Hamilton fue su 99no en la F1 pero el primero en dos meses, y el heptacampeón de la Fórmula Uno se arriesgó a caer aún más abajo de Verstappen. Su victoria le dio un alivio evidente, pero Horner sintió que el júbilo fue excesivo.

“También me siento decepcionado sobre el nivel de festejo que mostró tras el accidente. La escudería Mercedes estaba consciente de la gravedad del impacto y de los reportes ampliamente difundidos de que Max había sido hospitalizado”, subrayó Horner.

“Resulta inimaginable no informar a tu piloto sobre la situación, y más aún, proteger a tu piloto en caso de que ellos no muestren la mesura necesaria al celebrar”.