Una imprudencia de Carlos Sainz le arruinó a Sergio 'Checo' Pérez lo que había sido una carrera perfecta en el Circuito callejero de Bakú. Justo cuando el mexicano se perfilaba para regresar al podio, un choque con el piloto de Ferrari dejó fuera a ambos y le dio a McLaren la victoria -gracias a Óscar Piastri- en el Gran Premio de Azerbaiyánasí como el liderato en el Campeonato de Constructores.

La salida fue un adelanto de lo que vendría después entre el tapatío y el madrileño, que en la segunda curva perdió la posición y quedó cuarto, desde donde comenzó la ilusión para Checo. El mexicano se colocó tercero y de ahí no perdió la posición hasta el final de la carrera.

Incluso la victoria estuvo al alcance de Pérez Mendoza, cuando Piastri superó a Charles Leclerc en la Vuelta 21 y tomó el liderato. Sin embargo, el australiano no pudo alejarse del monegasco, que a su vez no pudo poner distancia de Pérez Mendoza que se mantuvo a distancia de DRS en una atractiva batalla entre los tres pilotos. 

En cuatro ocasiones intentó Leclerc superar a Piastri, pero el australiano se defendió con agresividad -pero con lealtad- en todas para mantener la ventaja, mientras que Checo se mantuvo a cierta distancia de la pelea para gestionar gomas.