Morata lo intentó tras un pase de Arthur, pero su disparo no cogió puerta, lo mismo que el remate en plancha de McKennie. La entrada de Kean por el ariete español no añadió mordiente a la delantera visitante.
Tuvo que ser Kulusevski el que rompiera las tablas en el marcador a poco del pitido final al peinar un magnífico centro desde la izquierda de De Sciglio, cabezazo que golpeó el poste y entró como una exhalación en la portería local. (min.86)
Los rusos tocaron la corneta en los últimos minutos, pero Bonucci no dejó ningún resquicio y la Juventus se acerca a los octavos de final de la máxima competición continental con un expediente inmaculado.
