El tedio invadió gran parte de la primera mitad. Con el PSG como dominador, pero sin ritmo. Con tranquilidad. Sin espacios y previsible. La primera gran ocasión, de hecho, fue del equipo de Bruno Genesio en un cabezazo de Baptiste Santamaría tras un córner que se marchó fuera por poco.

Mbappé y Messi ofrecieron sus primeras señales justo antes del intermedio. Cada uno dispuso de una ocasión y el francés, además, tiró al palo en el 40.

No cambió el panorama después, aunque el cansancio afectó a los visitantes y el cuadro de Pochettino encontró más espacios. Es ahí donde está a gusto. No obstante, pudo anotar el Rennes en otro balón aéreo de Gaetan Laborde. Mbappé fue la principal baza parisina. Una arrancada suya tuvo una mala definición. También marcó, a la hora de partido, tras un gran pase de Messi, pero el tanto fue anulado por fuera de juego.

Di María y Wijnaldun saltaron al campo para jugar los últimos veinticinco minutos. El partido se abrió al final. El gol llegó cuando el choque parecía abocado al empate. En una acción de talento de Mbappe en el tiempo añadido. Recibió un centro de Messi y su tiro cruzado superó a Dogan Alemdar. No necesitó más el líder que aguarda ahora el choque serio, ante el Real Madrid.