Las vacaciones en Brasil empezaron con susto para Neymar, pues, después de unos días en Estados Unidos, su avión privado tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en la ciudad amazónica de Boa Vista (norte) por un problema en el parabrisas.
En medio de este periodo de descanso también se conocieron los supuestos planes del PSG para buscarle una salida lejos de París, según informaciones publicadas en la prensa española.
A partir de ahí, las especulaciones sobre el futuro de Neymar se multiplicaron y hasta su antiguo club, Santos, se mostró dispuesto a explorar la posibilidad de un regreso que a día de hoy parece improbable.
El futbolista brasileño esquivó entonces los rumores con un enigmático "sé feliz" en sus redes sociales, en vísperas de incorporarse a los trabajos con el conjunto galo.
