Pese a que el delantero del Barcelona es considerado como uno de los jugadores más talentosos del mundo, quien ha conseguido cinco veces el Balón de Oro, cinco Botas de Oro, así como 33 títulos con el cuadro blaugrana, el pontífice argentino recalcó que su compatriota no es Dios.

"Claro que sí da gusto ver jugar a Messi, pero no es Dios", subrayó.