Después de siete temporadas, Andrés Guardado se despidió del Real Betis como un ídolo de la afición y del club, por lo que fue ovacionado minutos antes de que diera inicio el partido de este domingo entre el Barcelona y el conjunto verde y blanco.
Todo el Estadio Benito Villamarín se puso de pie para recibir por última ocasión a 'El Principito', quien ingresó al terreno de juego por un pasillo formado por todos los jugadores del Betis (incluyendo los lesionados) y de los blaugranas para comenzar con los preparativos del adiós del futbolista azteca.

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