No hay reproche para River. El Millonario lo dejó todo en el Allianz Parque de São Paulo y aunque venció al Palmeiras por 0-2, no le alcanzó para remontar los tres que le encajaron en la Semifinal de Ida. River Plate se despide de la Copa Libertadores a un paso de una nueva Final, pero con la cara más en alto que nunca.
El espectáculo, la garra, la polémica, la pasión y los goles no faltaron como nos tiene acostumbrada la justa de clubes más importante de América, siendo el VAR uno de los protagonistas pues el conjunto argentino, a un gol del empate global, vio como se le escapaban de las manos tres oportunidades claras: un gol anulado, y dos posibles penales no sancionados. Dudosas pero justas las decisiones del videoarbitraje al parecer.
Fue desde que rodó el balón que River Plate se lanzó al frente en São Paulo, confiados que el corazón que los llevara ya a dos Final de Copa Libertadores en los últimos años, los colocara una vez más en el partido definitorio ante posiblemente el odiado rival: Boca Juniors.
Fue Robert Rojas quien abrió el marcador con un certero cabezazo al minuto 29, encendiendo la esperanza millonaria. Santos Borré puso el 0-2 a segundos de terminar el primer tiempo, dejando en el complemento la moneda al aire a falta de un solo gol, el cual llegó de manera veloz al 51', pero empezó el 'show del VAR'.
