“Cuando ves a nuestros jugadores dándolo todo eso, eso me hace sentir muy orgulloso", declaró el técnico austriaco. “Había que hacer el partido perfecto ante Liverpool y eso fue lo que hicimos”.
“Fue un partido intenso, casi no tengo voz. Los chicos están fundidos. Hay que dejarlo todo para ganarle a semejante equipo. Los chicos estaban convencidos con lo que estaban haciendo".
