Y sin el colmillo de Cristiano, el United es inoperante arriba. Y atrás es una pantomima. Siempre. Independiente de quién juegue. Un solo descosido sirve para que la zaga entera se vaya al traste. Lo rozaron los de Simeone con un gol anulado a Joao Félix por fuera de juego de Marcos Llorente y lo consiguieron en cuanto volvieron al área.
Desdoble de Griezmann al lateral, centro al segundo palo y Lodi, libre de la marca de Diogo Dalot, remató sin oposición.
El Atlético tenía un premio enorme, pero no una sorpresa. Tocaba guardar la ventaja, abrochar un resultado mágico en Old Trafford. El equipo dio varios pasos atrás, que en otro momento podría haber sido signo de debilidad, pero ante este United era un arma más
Si al United le cuesta de normal, contra un equipo encerrado es prácticamente imposible. Sus opciones arriba solo se reactivaron en jugadas aisladas. En una volea de Sancho muy arriba, en un cabezazo de Varane que sacó Oblak. El resto eran toques y toques sin peligro, hasta que llegó la muerte. Lenta y dolorosa. No hubo estocada, solo el pasar de los minutos y la desesperación de un equipo que hace mucho tiempo que quiere, pero no puede.
Será el Atlético el que esté en cuartos, en el sorteo de este viernes, porque fue mejor en el global de la eliminatoria y porque, desde hace muchos años, la sorpresa en estos encuentros es que el vencedor sea el 'Diablo Rojo'. Antaño, un grande; ahora, solo uno más.
